lunes, 21 de mayo de 2007

Refugio


Entre tú y mis horas
me quedo conmigo.

Me he recreado en el halago
de tus ojos
adorando los míos,
perdidos y acechantes en mis labios,
hipnotizados por los gestos de mis manos.

Pero vuelvo conmigo.

Me alimento de un qué hará,
dónde ha ido,
de un recuerdo, un escrito,
un viaje, un me ha dicho.

Y qué grato mi encuentro conmigo.

Qué añoranza de un sueño,
de un no sé no vivido.

Pero siempre, por siempre, conmigo.

8 comentarios:

LELI dijo...

Siempre conmigo! Es verdad, después de experiencias y amores la vida te enseña que lo más valioso y tu fuente de alimentación eres tu mismo. Pero nunca sin cerrar la puerta a un nuevo amor a una nueva experiencia.
La vida (como muy bien sabemos) es vivirla con la máxima intensidad y eso conlleva (a veces) crearnos nuestro propio refugio.

Fernando dijo...

Seamos serios...lo único que tenemos que aceptar en la vida es la soledad...no la de amores y amigos..no ..la de la propia vida..esa en la que las respuestas sólo la podemos dar nosotros..besos Carlota

antonio dijo...

A veces, cuando estamos sólos, ansiamos estar con gente, otras, estándo con gente, deseamos la soledad. Habitual contradicción; aunque mi mejor amigo creo que soy yo...estoy muy cansado, besos nocturnos.

ynarud dijo...

...Y qué grato mi encuentro conmigo...
Pues sí, estar con uno mismo te llena de sabiduría interior, uno crece y se conoce más. Pero la soledad compartida a veces se agradece.

Un petonet

carlota dijo...

Es aquello de que la respuesta siempre está en nuestro interior. Respondernos a la gran pregunta: qué es lo que quiero. El que sabe la respuesta es afortunado/a.
Un beso, Leli.

carlota dijo...

Creo que a mí me va a llevar toda la vida esa aceptación... o voy a dejar mi vida en ello. Desde cría que soy consciente de esa gran soledad, y también del desamparo que me produce esa certeza.
Besos, Fernando.

carlota dijo...

Saber moverse en esa contradicción tiene su mérito. Yo también ando en eso. Espero que hayas descansado, y que no se trate de un cansancio del alma.
Un beso reparador, Antonio.

carlota dijo...

Creo que la soledad compartida es lo practicamos muchos de nosotros/as. Y la verdad es que da gusto disfrutarla. Verdad?
Nos vemos en nuestras soledades reunidas. Un beso, Ynarud