lunes, 23 de julio de 2007

Hoy no

Comparto con la noche su premura
de tiempo, ese impactante tránsito
circular de la sombra
que de otra sombra es víspera
o esa morosa voluntad de amarte
a partir de mañana, cuando
como a la luz te haya perdido
y sólo quede un último
plazo para esperarte
en la fugacidad del día siguiente.

(De José Manuel Caballero Bonald: "Descrédito del héroe")

6 comentarios:

josé luis cervera dijo...

Esa contrariedad de perder en la luz es algo que siempre me ha fascinado. La llegada de la primera luz del día es trágica para los amantes. De la tradición eran aquellos de amores prohibidos, de ahí el canto de dolor por la llegada del día. También la noche, como en el anterior poema que escribiste es refugio de oscuridad.

Saludos

Fernando dijo...

hay veces que las sombras de la noche se hacen eternas y el día nos trae la realidad..soledad..besicos.

TOROSALVAJE dijo...

No comento, sigo saboreándolo, es muy buenoooooooooooooo.

Besos.

carlota dijo...

Para mí la noche siempre la siento como mi refugio, con amante o sin él.
A veces la luz actúa en los amantes destruyéndolos, como si fueran vampiros.
Sí, es verdad, a mí también me fascina esa contrariedad.
Un abrazo, José Luis

carlota dijo...

La noche y el sueño, la fantasía, lo irracional, dejarse llevar por los sentidos... El día y la realidad, lo mundano, lo racional... El día es responsabilidad y obligación y quizá por eso conlleve, a veces, soledad.
Besicos también, Fernando.

carlota dijo...

Me alegra que te guste, Xavier.
Petonets