martes, 17 de julio de 2007

Odette

Comedia franco-belga protagonizada por Catherine Frot y Albert Dupontel.
"Una comedia sobre la felicidad", reza el subtítulo.
Algunas críticas la tachan de excesivamente edulcorada, respecto a productos similares como "Amelie".
Pero a lo que vamos, que es lo que realmente interesa: te permite pasar un rato agradable, sin esperar grandes planteamientos... O sí: porque, en definitiva, es un canto a la sencillez cotidiana y a la búsqueda, o no tan búsqueda, de la felicidad, ya que se esconde en lo que podemos tener a mano y en conocernos a nosotros mismos y aceptarnos y querernos como somos... y en sacar lo positivo de cada situación, cada persona, cada momento.
Vista desde este "simple" punto de vista, la peli sirve para mirarnos a nosotros mismos y a nuestro entorno y valorar lo que tenemos.
Lo que me hizo pensar: la protagonista saluda de vez en cuando a un tal Jesús, metáfora de Jesucristo y, quizá, de la capacidad de entrega y de la bondad que irradia la protagonista.
Un deseo: ojalá pudiera yo "volar" como lo hace Odette.

5 comentarios:

TOROSALVAJE dijo...

Bueno, las películas son películas, muchas veces nos gustaría cambiarnos por el protagonista, y vivir la vida que viven ellos, tan llena de amor, felicidad y dicha, pero la vida real no es así, si vas por la calle no suena música en el aire, ni te pasan cosas bonitas o excepcionales a cada momento, es importante no sentirnos inferiores por nuestra vida en relación a la de una película, podemos quedar acomplejados.

Un beso.

thoti dijo...

.. si la veo por ahí me la pillo.. a ver si aprendo algo sobre la técnica del vuelo.. :-)

.. besos Carlota..

Tesa dijo...

Volar, sí me gusta volar.

He recordado una enigmática película del año 92, que no es fácil de ver, pero que a mí me entusiasmo, con guión y dirección de Eliseo Subiela y poemas de Mario Benedetti y dos poetas más que no recuerdo.

Se titula “El lado oscuro del corazón” Y su protagonista buscaba su mujer ideal y decía en una escena alucinante que podía soportar todo, hasta que tuviera los pechos caídos, pero que no podía soportar que no supiese volar. Y dicho esto, apretaba un botón de su cama y su pareja ocasional que no cumplía el requisito desaparecía en un agujero.

De todas maneras, seguro que veré la que nos recomiendas. A mí Amelie me gustó mucho.
Besos, Carlota.

ynarud dijo...

Como ya sabes, a mi me gusto, me reí :):)y eso, (me cuesta admitir) cada vez me gusta más.

Salí del cine diciéndome: la vida es “jodida”mente... :(
divertida :):)

Como Odette… a veces siento que me elevo…

un besss

carlota dijo...

Últimamente se me acumulan los comentarios y no doy abasto a contestar (porque llevo pelín de estrés), pero me encanta abrir el blog y encontraros por aquí, que lo sepáis.