viernes, 28 de septiembre de 2007

Encuentro


Al girarme esta noche
te he visto un segundo
... y me mirabas.

El día delata
las huellas de tu cuerpo
adornando la cama.

He añorado entonces
tu aliento entrecortado
vigilante en mi nuca.

Ahora que el alma recuerda
temo perder las señales
que me llevan de vuelta.

Voy directa al pozo del sueño
donde se encuentran,
de noche,
tu deseo y mi anhelo.
(Imagen: "El sueño", de Matisse)

lunes, 24 de septiembre de 2007

Towanda!

Os acordáis de la peli "Tomates verdes fritos"?
Me encanta la escena en que Kathy Bates entona el grito de guerra "¡Towanda!" cuando a la salida de un súper se topa con dos repelentes jovencitas de ésas que van por la vida arrasando con todo, y sobre todo menospreciando la edad madura y la tercera edad. De manera que se mofan de la Bates y le quitan el aparcamiento, gritando con retintín que son más rápidas y burlándose de ella.
La respuesta del simpático personaje es genial, chocando repetidamente contra el coche de las chicas, al grito de "¡Towanda!" y diciendo: "Pero yo soy más vieja y mi seguro lo cubre todo".
Cuántas veces entonaríamos nuestro towanda particular en nuestras vivencias cotidianas.
Explicadme vuestro Towanda más deseado.

viernes, 14 de septiembre de 2007

Momento

La casa respira silencio.
No añoro a los bebés
que imponían su cadencia de grito

en la paz de mi alcoba,

su rutina de desorden,

su desbocada manera

de aprender sin descanso.


La noche acompaña a mis ojos
del libro a su preludio del sueño.


Maria no se duerme

sin su emepetrés.
La
sonrisa inamovible
no es máscara sino
puerta de su alma.

Sergi inventa estrategias

pegado al ordenador.
Es un mago que me besa
con una simple mirada
que acaricia mi tristeza.

La casa sigue en silencio.

Nos mece de buena gana.

Nos arropa con aromas

de las horas ya gastadas.


Quiero la paz de esta noche

para todas mis mañanas.
(Imagen: La noche estrellada, de Van Gogh)

domingo, 9 de septiembre de 2007

La vida de los otros

Hasta la caída del muro de Berlín en 1989, la policía de la República Democrática Alemana, la Stasi, ejercía un control absoluto sobre el mundo intelectual que vivía bajo ese régimen.
Me atrevería a decir que el interés de la peli se divide en dos niveles.
Por un lado, se retrata qué supone para cualquier escritor, autor de teatro, periodista, actores y actrices, etc. trabajar sometidos a un estricto control de los contenidos, sabiendo que la disidencia supone entrar a formar parte de la "lista negra".
Por otro lado, nos encontramos con la historia humana, el relato universal que hace de la cinta una obra maestra: es la historia de un hombre bueno, de una persona que cree en su trabajo pero que, sobre todo, cree en sí mismo y en sus principios. Cuando se encuentra ante una situación que considera injusta es capaz de actuar y, lo que es más admirable, de mantenerse en el anonimato.
Y de fondo, quizá el mensaje de que la sensibilidad, la capacidad de apreciar y de disfrutar del arte, es un camino hacia el entendimiento.
El final es precioso y reconfortante. No sé si estaba yo un pelín floja pero me emocionó muchísimo.
Vosotros/as diréis.