viernes, 14 de septiembre de 2007

Momento

La casa respira silencio.
No añoro a los bebés
que imponían su cadencia de grito

en la paz de mi alcoba,

su rutina de desorden,

su desbocada manera

de aprender sin descanso.


La noche acompaña a mis ojos
del libro a su preludio del sueño.


Maria no se duerme

sin su emepetrés.
La
sonrisa inamovible
no es máscara sino
puerta de su alma.

Sergi inventa estrategias

pegado al ordenador.
Es un mago que me besa
con una simple mirada
que acaricia mi tristeza.

La casa sigue en silencio.

Nos mece de buena gana.

Nos arropa con aromas

de las horas ya gastadas.


Quiero la paz de esta noche

para todas mis mañanas.
(Imagen: La noche estrellada, de Van Gogh)

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Es muy bonito, precioso!!!
jjo

Agata dijo...

Carlota,estupendo.Me encanta.Además la imágen que has elegido me gusta mucho.Seguro que te has hartado de buscar una que se comparara con el texto.No se puede poner cualquier cosa.Sigue así.Saludos blogueros.

josé luis cervera dijo...

Los momentos más plácidos del día son aquellos inmediatos al sueño, que como tú dices, acompañan a los ojos. Ese momento único es bienestar, paz del alma. Luego vendrá el sueño y ahí ya puede pasar cualquier cosa, pero ese trance...
Gracias.

José Luis

Fernando Sarría dijo...

encontrar la paz...lo mejor es aún rodeado de ruidos poder sentirse bien con uno mismo...si encima hay armonía con tus seres queridos los ruidos dejan de sentirse...vives con la paz interior...y los momentos se multiplican..besos

alagris dijo...

Ese momento es el que hay que llevar cosido al corazón todo el día.

Preciosas palabras, Carlota. Y gracias por visitarme. Me dejaré caer por aquí, con tu permiso, siempre que pueda.