viernes, 26 de octubre de 2007

Ecos de infancia




Mi padre es un traje gris
larguirucho
de silueta quebrada.

Un Cary Grant
a lo Gary Cooper
caminando a lo lejos.

Un cabezazo despistado
con la lámpara colgante
al besarme
por las noches.

Y la cojera de sus botas...
Un eco que incluso hoy
me acompaña y
envuelve mis sueños
de esperanza.


In memoriam

jueves, 18 de octubre de 2007

Si tú me olvidas...

De Pablo Neruda:

"Si tú me olvidas"

Quiero que sepas
una cosa.

Tú sabes cómo es esto:
si miro
la luna de cristal, la rama roja
del lento otoño en mi ventana,
si toco
junto al fuego
la impalpable ceniza
o el arrugado cuerpo de la leña,
todo me lleva a ti,
como si todo lo que existe,
aromas, luz, metales,
fueran pequeños barcos que navegan
hacia las islas tuyas que me aguardan.

Ahora bien,
si poco a poco dejas de quererme
dejaré de quererte poco a poco.

Si de pronto
me olvidas
no me busques,
que ya te habré olvidado.

Si consideras largo y loco
el viento de banderas
que pasa por mi vida
y te decides
a dejarme a la orilla
del corazón en que tengo raíces,
piensa
que en ese día,
a esa hora
levantaré los brazos
y saldrán mis raíces
a buscar otra tierra.

Pero
si cada día,
cada hora
sientes que a mí estás destinada
con dulzura implacable.
Si cada día sube
una flor a tus labios a buscarme,
ay amor mío, ay mía,
en mí todo ese fuego se repite,
en mí nada se apaga ni se olvida,
mi amor se nutre de tu amor, amada,
y mientras vivas estará en tus brazos
sin salir de los míos.

Si extrapolamos lo que dice el poeta y lo elevamos a verdad universal... (es un suponer...): ¿Dónde queda el amar por amar? ¿Amar es siempre esperar a ser correspondido y siempre según el nivel de nuestra exigencia? ¿Se trata de un intercambio de intereses mutuos?
¿Se puede amar sin esperar a ser correspondido? ¿Qué es amar? ¿Hay amor?

Ay!, amoRRRRRRRRRRRRRR.

lunes, 15 de octubre de 2007

Yerma


Este transcurrir me lleva
a ser terreno yermo.

Mi espíritu se empapa
de vivencias sangrantes,
mientras el cuerpo
agoniza de sequía.

miércoles, 3 de octubre de 2007

Algunas veces



Algunas veces
la noche
no es mi amiga.

Hecha un ovillo
de miedos,
oigo cómo su garra
viene a por mí
al galope.

El corazón lo sabe
y se golpea desbocado
en la prisión del pecho.

Un sudor frío,
un dolor indescriptible
se apodera de mi cuerpo.

La oscuridad toma con fuerza
mi rostro entre sus manos
y lo enfrenta a la que el día
disfraza de cordura:
a la soledad
negra,
fría,
desnuda.