lunes, 15 de octubre de 2007

Yerma


Este transcurrir me lleva
a ser terreno yermo.

Mi espíritu se empapa
de vivencias sangrantes,
mientras el cuerpo
agoniza de sequía.

8 comentarios:

josé luis cervera dijo...

La dualidad cuerpo alma raramente encuentra el equilibrio deseado: cuando eso ocurre llamamos a ese momento felicidad. De esa digamos contienda entre uno y otro siempre permanecen las vivencias, sangrantes o no, en la memoria. El cuerpo, entonces, es pasajero.
Me ha gustado la personificación de los primeros versos, que adelanta el final. Siempre he pensado que el ser es de por sí naturaleza y que continuamente se funde en ella.
Gracias.

Agata dijo...

Pues al cuerpo hay que tenerlo contento.No sólo de pensamientos se vive.Tampoco de lo terrenal.Un poco de cada.

thoti dijo...

.. debajo de una nube cargada te puede caer una ducha impresionante de sensaciones y de vida..
.. un besito desde mis colinas, Carlota..

TOROSALVAJE dijo...

El poema es muy bueno.

El sentimiento muy triste.

Te abrazo Carlota.

Anónimo dijo...

Suena muy bien ,pero me duele el alma el pensar que pueda ser realmente un sentimiento tuyo.
Un abrazo
Dora

ynarud dijo...

Los sentimientos tristes también existen, verdad? Muy bueno.
Dora, estate tranquila que si es el caso, llega el FINDE y la espabilamos...

Un beso

Tesa dijo...

Nadie debería dejar que su cuerpo agonizase. Hay que cuidarlo, mimarlo, hacer que goce y pronto ese terreno yermo se convierte en un paraíso de sensaciones.
Puede que sólo esté en barbecho.

Triste, aunque bello poema.

Besos, Carlota.

carlota dijo...

Indudablemente, al menos en mi caso, los escritos tienen mucho de mí. Pero no llega la sangre al río (tranqui, Dora).
Gracias a todos/as.