martes, 25 de marzo de 2008

Sin título

Aunque pasen mil años,
a pesar de las vidas que llevo
gastadas,
no asumo el ser individuo,
la soledad original e ineludible.

Mi alma es de las que se acomoda
en el caudaloso río de la colectividad,
bendito ser anónimo.

Imaginad el sufrimiento:
abandonada a la suerte de ser
yo misma,
en estos tiempos de ignominia*,
donde las puertas llevan doble cerrojo
y cada abrazo
tiene un precio.



(Imagen de la obra de César Galicia, en artelibre.net)
(*Otro día os transcribo el poema de Goytisolo, del cual he tomado este verso prestado)

lunes, 17 de marzo de 2008

Tránsito-transito


Prefiero el otoño.
La primavera me aturde.
Me vuelve del revés.
Me habla al oído, juguetona,
hiriente, altiva.
Me recuerda que ella sí sabe
renacer, y no una vez:
miles, millones, infinitas...
Llevo clavado ese zumbido
que sólo el estío atenúa,
como un láser,
con cada rayo de sol que me alimenta.

viernes, 14 de marzo de 2008

Amor más allá de la muerte


A partir del blog de John y dedicado a él, me tomo la libertad de presentaros una traducción libre hecha por mí (a partir de la versión inglesa) de un poema escrito por la escritora y artista china Kuan Tao Sheng (1262-1319) y que describe el amor que siente por su marido:





Tú y yo
tenemos tanto amor
que arde como el fuego,
en el que cocemos un trozo de arcilla,
moldeando una figura tuya
y otra mía.

Entonces las cogemos
y las rompemos en pedazos,
mezclándolos con agua,
y moldeamos de nuevo una figura tuya
y otra mía.

Yo estoy en tu arcilla.
Tú estás en mi arcilla.
En la vida compartimos una misma colcha.
En la muerte, un mismo ataúd.

Estas palabras eran escritas por una mujer china en plena y avanzada Edad Media. Y a mí me han recordado el famoso soneto de Quevedo (en nuestro esplendoroso Siglo de Oro) titulado "Amor constante más allá de la muerte" y que siempre me ha parecido insuperable:

Cerrar podrá mis ojos la postrera
sombra que me llevare el blanco día,
y podrá desatar esta alma mía
hora a su afán ansioso lisonjera;

Mas no, de esotra parte, en la ribera,
dejará la memoria, en donde ardía:
nadar sabe mi llama el agua fría,
y perder el respeto a ley severa.

Alma a quien todo un dios prisión ha sido,
venas que humor a tanto fuego han dado,
medulas que han gloriosamente ardido:

Su cuerpo dejará no su cuidado;
serán ceniza, mas tendrá sentido;
polvo serán, mas polvo enamorado.

FRANCISCO DE QUEVEDO (1580-1645)


(Imagen prestada del blog de John-make sense of this)

miércoles, 12 de marzo de 2008

Camisa al viento

No tengo monedas
con que pagar el precio
de ser camisa al viento.

Cada taco de salida
me impulsa a rastrear
parajes que absorben
mi aliento perdido.

De regreso traspaso,
como un fantasma,
las vidas y los cuerpos
que pasan por mi lado.

Equilibrista con tacones rotos,
serena mi alma reconocer,
como quien logra un himalaya,
superviviente, a lo lejos,
la puerta de esta casa.

He tomado prestada la expresión "camisa al viento" de algún poema de José Luis Cervera. A mí me ha inspirado éste.
No he encontrado imagen lo suficientemente sugerente para acompañar el texto. Agradeceré si alguien se ilumina y me hace llegar alguna.
Gracias por todas las colaboraciones que habéis ido enviando.

Sombra de sombras


Qué oscura cabalga la noche si te ausentas. Qué tristeza me ocupa el
alma, al pasar de las horas, y ver que no llegas. Qué negros los
minutos y qué angustia porta el sueño que mi cuerpo, turbado,
esquiva.

Qué sigiloso suspira el viento cuando el rejón de tu no arribada,
amenaza la serenidad de mi espíritu. Parece que, supiera de mi duelo
y, calzado de humo, por mi calle peregrina.

Qué premura entinta mi deseo. Cuánto anhela mi mirada posarse,
cual mariposa, en tus verdes ojos. Qué prisa padecen mis manos
para donarte las caricias que le rebosan. Todas ellas, huellas de puro
amor.

Si oyeras, cuan a descompás palpita mi corazón en su delirio. Si
vieras, qué perdida deambula mi sonrisa, sin motivos para
desnudarse. Si supieras, cómo duele este amor que te tengo. Y qué
cuesta arriba se me hace la maldita espera.

Cuánto te extraña mi ser, sombra de sombras.

Autora: TriniReina

(Fotografía: "Espera", de Rubichi, en www.elojodigital.com)

Jardín sin jardinero

¡Qué desolado luce el jardín sin jardinero! Plomizos y anémicos son
sus colores y, como cenizas, se agrisaron en pleno sus verdores,
como esos amores que en solitud suspiran.
¡Ven, que tengo sed de tu agua, jardinero! ¡Qué tristeza en este
jardín se respira! Anhelo tu lluvia de besos y, de tus manos, el
embrujo de sus caricias.

Jardinero, a tu corazón solicito su dulce semilla.
Deja que germine en mi pecho, que de ella broten
las flores más sencillas: granates amapolas, como mariposas
suspendidas, una cascada de jazmines y un diluvio de risueñas
margaritas.

Ven y dame tu esencia, jardinero. Ven y que tu savia de ternuras
riegue mi vida. Yo te prometo, de mi pasión, el fuego. Y, a manera de
galardón, aquella estrella que tanto brilla... en el cielo.

Autora: TriniReina

martes, 11 de marzo de 2008

Mujer de agua



Eres como el mar
siempre cambiante,
como la marea,
tan pronto cercana como esquiva,
siempre hermosa y siempre distinta,
los labios de coral,
la boca profunda
y el alma agitada
por temporales de espuma…

Autor: Traven
(Imagen de la Sirena de Copenhague)

domingo, 9 de marzo de 2008

Nos lo debíamos

Para poder hablar de ella debo remontarme en los recuerdos. Yo la llamaba por teléfono, le hablaba de mis deseos y ella me decía que me amaba pero que no podía estar conmigo, que no podía seguir sus instintos, que sólo quería ser mi amiga.

Cuando decidía dar el caso por perdido y asumir que con ella por mucho que me gustaba no íbamos a pasar a mayores y dejaba de llamarla, aparecía con todo su esplendor a calentarme de nuevo el fuego y a decirme de su amor y de su necesidad de mí....

¿Por qué dejé de creerla? no lo sé, pero cuando veía su número en mi móvil colgaba o dejaba que sonara, sus mensajes eran dolorosos y además tenían el sabor dulce de la venganza.

Todo esto no hubiera significado nada si no la hubiera encontrado un par de años después en una fiesta de fin de año a la que acudí solo...ella vino a saludarme, me sorprendió, seguía deseándola pero me hice de momento esquivo y frío, además traía compañía, su marido para más INRI al cual me presentó, deduje que era la incógnita que nos había separado y con sus palabras me lo ratificó. A las dos horas de la fiesta estaba yo en la sala de billar de la casa, ¡vaya casa por cierto!, cuando me agarro por detrás y se me llevó a una de las varias habitaciones que tenía en el primer piso la mansión...sin mediar palabra fui agasajado con su cuerpo y su deseo hasta llegar al coito...la verdad que fue estupendo...al acabar me dijo...nos lo debíamos...y se fue.
Nunca más la he vuelto a ver ni a saber de ella.


Autor: EryxBronte

sábado, 8 de marzo de 2008

Viggo



Mi amigo John sabe que este hombre me gusta. Y me manda esta foto para que lo vea con un "look" diferente al que me tiene acostumbrada. No le hago ascos, la verdad.

viernes, 7 de marzo de 2008

Y tú, ¿cómo tienes la cabeza?


Por las mañanas, entreabro mi cabeza, para que se oreen los pensamientos, para que no se enmohezcan las ideas, para que el sol entibie mis instintos, para observar sin descubrirme del todo, para protegerme sin aislarme.

Cuando me relajo, la abro del todo para que entren y salgan los pájaros, tengan paso franco nuevos conocimientos y sensaciones.

Para que la tristeza al descubierto no quiera seguir conmigo, pues le gustan los sitios umbríos y cerrados.

Para que las tonterías que me cuentan los políticos se suiciden contra la acera, los suspiros contenidos se desmadren, los malos rollos se desenrollen y partan como alfombras voladoras en busca de fantasía.

Aunque a veces, necesito perder la cabeza, pero eso es otra historia.

Foto coloreada tomada en la Rambla de Cataluña, Barcelona: Escultura del polaco Igor Mitoraj.

Texto y fotografía: Tesa

jueves, 6 de marzo de 2008

Tienes el aroma del otoño entregado en la piel



Tienes el aroma del otoño entregado en la piel,
un desván de lluvias imprecisas
y el recuerdo del bosque frondoso
cuando todavía no era verano.
Me hubiera rendido con la verdad de tu boca
y con tus silencios hubiera construido un faro,
una llama que resaltara el deseo prendido de tu cuerpo
y me dejara siendo tu humilde farero,
un hombre sin el dolor del tiempo cercando tu corazón con la caricia de la luz.

Heroína, la memoria perdida

Frente al espejo, solo y perdido en su propia mirada, no vio más que su reflejo. ¿Quién eres? ¿Me conoces?, pero nadie respondía… me ahogo, no puedo respirar… Sus pensamientos se amontonaban esperando el anhelado adiós…
Sus ojos encontraron su propio vacío y, asustado, gritó: ayúdame, mamá… y tras la puerta, sus ojos se rebelaron contra ese adiós acechador, y se le acercó como brisa en la mar.
Eres Manuel, recuerdas, el niño de la bici azul… y ahora ya te vas, inicias un largo viaje, donde sólo tú puedes ir. Te has envuelto en tu suave tela blanca… Coge mi mano, te acompañaré hasta el umbral, y tú cruzaras la puerta, llevándote todo mi amor…


Autora del microrrelato: Ynarud
(Foto: "Reflejo", de Bertux, en www.ojodigital.com)

miércoles, 5 de marzo de 2008

Un día cualquiera


Todo está cubierto de un manto de monotonía.
Hoy amaneció un día soleado.
Todo corre deprisa.
El metro se ha detenido en la estación,
no será mucho el tiempo que pare.
Huele a café recién hecho.
Ahora sé que podría reconocer tu aroma
en todas las esquinas.
No me interesa la primera plana del periódico,
ni si volvió a subir el recibo de la luz.
Los surcos de mis manos me recuerdan que,
de momento, no soy eterno.
Miro tu foto. Te señalo.
No tengo planos, pero podría tasar
el valor de cualquier tesoro.
Pasaré el límite de la ciudad.
Intentaré no llegar muy tarde.
Acaso sólo estoy buscando,
un poco de sombra en el camino.
Vaya donde vaya, buscaré por valles y colinas,
hasta que dé con la senda que quisiera seguir.
Te diré hola si volvemos a cruzar nuestros caminos.


Autor: Thoti


martes, 4 de marzo de 2008

Eh!!

A los/las que me habéis prometido colaboraciones... y a los que no lo habéis hecho pero me gustaría que lo hicieráis... No me seáis vagos/as.
Esta semana ya estoy colgando las que, amablemente, habéis enviado. Van saliendo una o dos por día por orden de llegada.

Recuerdo mi e-mail: alcestismm@hotmail.com
Pues eso.

Ser visto



Con la luz de una modesta bombilla,
reconozco lo que me rodea:
los objetos de mi cuarto,
mis propias manos, las paredes.

Con la vieja y amarilla bombilla
de mi cuarto
consigo iluminar casi todo...
Hasta puedo ver mi rostro
en el espejo y abandonarme,
dejar en el suelo la pesada carga
y ser visto por los demás
como lo son las demás cosas:
fugazmente.


Autor: PepeCodorníu


(Fotografía: "bombilla y agua", de Digirichy, en www.ojodigital.com)




lunes, 3 de marzo de 2008

Toma 71



con el tiempo a ralentí
las pasiones vírgenes
y los dioses olvidados

con los brazos tirados en el fondo
las palmas de mis manos mendigando
y los pies desesperados

con la memoria muerta
las cábalas agotadas
y los mil finales perdidos

ahora ya no te permito


(Grabado de la misma autora del texto)

Autora: Camino

domingo, 2 de marzo de 2008

Paisajes de adopción

El Río Tajo visto

desde lo alto de una montaña

es algo que te deja extasiado.

Es mi tercera tierra,

mi segunda de adopción,

y pienso que son paisajes

dignos de ver.

Esta es mi pequeña

colaboración de hoy.


Autora: Josefina.