viernes, 7 de marzo de 2008

Y tú, ¿cómo tienes la cabeza?


Por las mañanas, entreabro mi cabeza, para que se oreen los pensamientos, para que no se enmohezcan las ideas, para que el sol entibie mis instintos, para observar sin descubrirme del todo, para protegerme sin aislarme.

Cuando me relajo, la abro del todo para que entren y salgan los pájaros, tengan paso franco nuevos conocimientos y sensaciones.

Para que la tristeza al descubierto no quiera seguir conmigo, pues le gustan los sitios umbríos y cerrados.

Para que las tonterías que me cuentan los políticos se suiciden contra la acera, los suspiros contenidos se desmadren, los malos rollos se desenrollen y partan como alfombras voladoras en busca de fantasía.

Aunque a veces, necesito perder la cabeza, pero eso es otra historia.

Foto coloreada tomada en la Rambla de Cataluña, Barcelona: Escultura del polaco Igor Mitoraj.

Texto y fotografía: Tesa

4 comentarios:

TOROSALVAJE dijo...

Perder la cabeza es lo más aconsejable, y no buscarla, la guinda.

Besos.

Tomás dijo...

me sumo a las palabras de torosalvaje porque escuchar a los políticos es esquizofrénico

un abrazo

Traven dijo...

Supongo que todos necesitamos abrir la cabeza de vez en cuando o, mejor, como tú dices, cada mañana. Perderla, tb, aunque más de vez en cuando..., eso sí, a algunos no les vendría mal encontrarla de una puñetera vez.

Besos,
P.

Tesa dijo...

Gracias Carlota por permitir que asome mi cabeza por tu rincón.

Después de perder la cabeza de vez en cuando, lo mejor es airearla. Y hacer una limpieza de archivos tampoco viene mal, que guardamos demasiadas cosas que no sirven para nada.

Besos a todos.