viernes, 25 de abril de 2008

Raíl


Sinuosamente me confundes
entre pasadizos de cristal.
Se te ve tan liviana.
Quieres que acuda a tu juego
de sonrisa de niña
a la que el tiempo penetra
dulcemente, pausada.

A mí me pillas tan lejos
ya.
Tan rematadamente consciente
de los surcos por los que resbalan
las lágrimas.

No puedo evitarlo.
Me atrae el raíl, como un imán.
En él transito dormida entre aires de miel,
añorando habitar la ventanilla que roba
el paisaje,
y por el que un día, tal vez,
me anime a descarrilar.

(Foto: en carlaley.blogspot.com)

10 comentarios:

Galmaran dijo...

See Please Here

ynarud dijo...

Pues a descarrilar se ha dicho, qué vieneeeeeeeeee el tren.

un pet

TOROSALVAJE dijo...

Cada vez me gusta más como escribes, y cada vez más....

Besos.

Anónimo dijo...

Para ser que te gusta más el otoño hay que ver lo bien que te sienta esta primavera.
A seguir así.
Besos.
Dora

Trini dijo...

Algún día...de momento sigue mirando pasar los trenes y escribiendo poemas tan bellos como este.

Besos

Fernando Sarría dijo...

resistirse al impulso...a la añoranza...al partir lejos...dejarse arrastrar por los deseos?....ummm..todo un mundo de sensaciones despiertas en tu mente...besos.




muy hermoso.

Pescador dijo...

Carlota, pasa por mi blog a retirar un premio en "comentarios".
Un abrazo fraterno.

39escalones dijo...

A veces es bueno descarrilar, sin pasarse, eso sí. La última vez yo me pasé descarrilando, y aún no he vuelto a la vía.
Hermosísimo poema.
Abrazos

Codorníu dijo...

Descarrilar. Esa es la cuestión. No sabes lo profundo que me llega.
Tal vez porque estoy a punto de descarrilar.
Un beso

josé luis cervera dijo...

Descarrilar es un noble sentimiento, es más, un audaz sentimiento. Descarrilar, sí, con la luz clara, con los ojos claros dispuestos. Es lo más bello que le puede pasar a una persona, descarrilar, y si me permites, rodar cuesta abajo por el paisaje robado a una ventanilla de tren.
Saludos.