viernes, 9 de mayo de 2008

Como la Tierra


Ya no recuerdo el barro
en los zapatos.
El olor de las goteras
partió hace tiempo con la lluvia
que mece a los Niños Perdidos.
Confundo a Blancanieves con Aurora
o la triste Cenicienta.
La manzana, el espejo, el huso, el zapato
de cristal... se pierden por los siglos.
Compañeros del agua que no es más
humedecida.
Y yo, como la Tierra,
me acostumbro a los surcos de las manos.
Se acerca el día de la autopsia
de este corazón ileso,
milimétricamente absurdo e instalado,
toda una vida bañado en formol,
cómplice de este cuerpo-tierra
que riega sus dalias con coca-cola light.

(Foto: "La bella durmiente", de Marlen Vásquez)

7 comentarios:

TOROSALVAJE dijo...

Me gusta tanto lo que escribes que ya no sé como decirlo.

Gracias Carlota.

Que te vaya muy bien mañana.

Besos.

Anónimo dijo...

Que tal Carlota, la verdad es que hace dias que no pasaba por aqui, y uffff!!!!! cómo decirlo cada vez es más impresionante lo que escribes.
Fins demà
Rosa

Fernando Sarría dijo...

...besos....muchos...

Tesa dijo...

Carlota, que me chifla el surrealismo de este poema.

Es chispeante y misterioso, pero no es oscuro. Me encanta.

Un abrazo, y gracias por tu acogida y cariño y por ese maratón de poesía y buen rollo que ha sido VERS-ARTE.

39escalones dijo...

Inquietante, como los cuentos infantiles.
Besos y merci beaucoup.

josé luis cervera dijo...

El olvido voluntario de las cosas trae como consecuencia la perdida de la inocencia, de esos ojos que antaño se dejaban llevar, enamorar por imágenes, palabras o precisos sentimientos. Acostumbrarse al surco de las manos es como labrar la tierra, padecer el calor de primera hora de la mañana a última de la tarde, con la espalda encorvada, presta ya para la próxima vejez. Por eso no es malo recordar el barro en los zapatos, la manzana o el espejo.
Saludos.

Sabela dijo...

¡Hola Carlota!, yo si que voy a ser la intrusa, pero si meto la nariz aquí, es para decirte que acabo de ver tu comentario en mi blog y espero que no sea el último. Ya te vi en la entrada Poesía en mi barrio. Dile a tu mamá que esto está muy bien para nosotras y sí efectivamente, trabajé en un IES de administrativa, nos une el trabajo, fuí muy feliz. Aquí espero (si tengo el honor de que me incluyas entre tus amigos/as) y, mis felicitaciones por tu blog, merece la pena ser visitado.
Abrazos.