lunes, 26 de mayo de 2008

El dios del sol


Ha saltado el diferencial de la luz. Es domingo. Mierda. Será la tormenta, se habrá quemado algo. Por qué no entenderé nada de electricidad. Me gustaría estar en Matrix y merendarme un programa de electricidad avanzada. Sergi me mira con cara de póker. A quién llamo. Y por qué tengo que necesitar siempre a alguien. Mi mente sigue procesando. Todavía no hablo. Sergi se impacienta. Ya lo tengo: en el seguro del hogar decía no sé qué de atención las 24 horas. Seguro que es una milonga. Voy a probar. A la hora justa llega Heliodoro, Helio para los amigos. Te dejo el paraguas aquí en la entrada, guapa, así no te mojo el piso. Helio dice que ha sido un fallo del horno. Ha dado la luz en el resto de la casa y, tras desmontar el horno, me aconseja que llame el lunes al servicio técnico. Helio hace honor a su nombre. Ha traído la luz de nuevo. Y está encantado de verme. Cómo va a ser éste tu hijo, pero si tú eres muy joven... Helio estaba mirando la carrera. Como si yo supiera de qué carrera habla, le he dicho que ya ya. Sería la del Alonso del cuello grande ese o el otro de la moto, digo. A Helio le gusta mi gato. A Max le gustan todos los hombres que entran en mi casa. Por eso no me fío mucho, de Max. Helio repasa mi comedor. Mira mis fotos. Estos cuadros los has pintado tú, verdad? Se ven diferentes. Helio repite mi nombre una y otra vez mientras escribe el parte técnico. Y éste? No, éste lo pintó mi hijo. Ya. Y el padre...? No, el padre no pinta nada. Y nos reímos, Helio y yo. Ha dejado de llover y con suerte, igual llega al final de la carrera. Digo.

(Imagen: Carrie Anne Moss, la Trinity de "Matrix")

8 comentarios:

TOROSALVAJE dijo...

Jajajajjaja, me hiciste reír con lo de Matrix.

Eres divertida Carlota.

Besos.

Anónimo dijo...

De las situaciones más...cutres? eres capaz de hacer una reseña amena y divetida.Muy bueno.
¡Bon dia!
Dora

Anónimo dijo...

genial, parece una escena de una peli, pero mucho más real!
jj

mos dijo...

Me ha encantado el relato de esta escena. Ánimo Carlota que ya se fue el apagón. Y volvió la luz de nuevo.
Es chispeante, joven y fresco (El post).
Estamos muy liados con todo, pero volveré a visitar a los amigos de Lleida.
Un abrazo de Mos desde la ESFERA.

luisa dijo...

Hace bien, la protagonista de tu relato, en no fiarse de un gato al que le gustan todos los hombres que entran en casa de una. Se supone que tienen que tener un sexto sentido y advertirnos con un maullido endiablado cuando alguno, nada aconsejable, se metiera dentro. Pero veo que con Helio no había problema… o quién sabe. Los relatos es lo que tienen, puede pasar cualquier cosa. Me ha gustado. Tiene pinceladas y matices. Ironía a mansalva y humor.
Espero que por Lleida no tengáis inundaciones. Está lloviendo a modo. Da recuerdos. Un beso.

Luisa Fernández.

39escalones dijo...

Gran piloto, (H)Elio de Angelis... No hay que fiarse de los gatos, está claro. Ni de los hornos. Bueno, de los hornos quizá sí.
Abrazos.

Trini dijo...

Si es que sólo tú puedes sacar arte de una situación así :):)
A mi todo lo que sea un apagón y un seguro de por medio...

Me ha gustado mucho Carlota.

Un abrazo

Tesa dijo...

No sólo eres poeta, sino que se te da de miedo el relato.

Una escena chispeante y divertida. Con niños y animales para espanto de Alfred Hitchcock, que aconsejaba no incluirlos en sus películas por poco controlables.

Me gustó de verdad, Carlota. Ese Helio parece entrañable por eso recibió la aprobación de tu gato.

Besos.