miércoles, 14 de mayo de 2008

¡que soy amor, que soy naturaleza!


Antropomórfica visión,
calmas la angustia de sentirme
extraña, fuera de lugar en este mundo,
ajena
al salto de los ríos y
al remanso que acoge
el rubor de una granada
estrellada en lo alto
de un rascacielos gris.


La foto es de juanjo jiménez (carreterasymanta) y el título de este poema es el último verso de un soneto de García Lorca.

3 comentarios:

TOROSALVAJE dijo...

Y el poema de Carlota.

Como siempre un placer.

Besos.

Lucas A. dijo...

Sentirse extraño es normalmente angustioso, ciertamente, el no sentirse reconocido, sea dentro del ámbito que sea. Pero siempre hay alguien (espero que ese siempre no se quite xD) que lo arregla.
Bss

josé luis cervera dijo...

Producto de aquello que entra por nuestros ojos, la realidad se compone básicamente de juegos de contrarios, de saltos de agua y de remansos, de ríos y de rascacielos. En esa lucha está el movimiento, aquello que hace girar el mundo.
Y esa visión, en este poema, impregnado hasta la médula de surrealismo, no es otra cosa que el desasosiego, ese amor y esa naturaleza.

Saludos.