miércoles, 4 de junio de 2008

Cuando el alma recuerda...


Dan las doce en las orillas
del Hades.
Cenicienta no guarda el óbalo
con que pagar a Caronte.
Ha cerrado el baile
y no recuerda el camino
al inframundo.
Cenicienta sabe que siempre
ha estado muerta. Difunta en tiempo
de recreo. Princesa en un traje
prestado.
Pese a apreciar la ausencia
de su cuerpo, Cenicienta
sonríe.
El alma recuerda, sí,
pero, en cada viaje, partes
de sí misma se disgregan
y habitan una dimensión
aparte.
No es pérdida. Es la prueba
irrefutable de que el sentido
existe.
Lo sabe la mano.
La mano y la caricia que rebasa
el placer de los sentidos,
allí donde se confunden Hades
y el mundanal bullicio,
donde no hace falta cruzar
el Aqueronte para llegar a ningún
sitio.
Cenicienta envuelve su alma
en papel de seda y
sonríe.
Guarda la memoria en el cajón
de los siglos y
espera.
A lo lejos suenan, cada vez más
nítidos, los compases de un baile
nuevo.


(Imagen: de "Las ventanas del alma", "Sueña sin dolor", Nicoletta)

7 comentarios:

TOROSALVAJE dijo...

Te felicito Carlota.

Es muy bueno.

Besos.

maria* dijo...

¡Buaa! Pero qué bueno que es. De verdad. PLAS, PLAS, PLAS. MUY MUY BUENO. (Y a mí no me gusta regalar halagos...)
Felicidades.

josé luis cervera dijo...

Este viaje de la materia, de la sustancia, lejos de la forma, es un ejercicio de interiorización, de una continua búsqueda, tal vez en el mundo de los muertos mucho más cercano a nosotros de lo que pensamos.

Saludos.

e dijo...

en el centro y en ambas orillas.

saluditos!

thoti dijo...

.. "los compases de un baile
nuevo".. "cada vez más nítidos".. cada vez más cerca..

Anabel dijo...

Este es para quitar el hipo...

Mezclas estupendamente mitos y leyendas,realidad y ficción.

Gran poema.

Besos,

Anabel, la Cuentista

Javier Díaz Gil dijo...

Querida Carlota, me ha gustado mucho tu poema, ese verso de "cenicienta sabe que siempre/ha estado muerta" es fantástico. Enhorabuena. He añadido en mi blog un enlace a tu blog.
Un beso Carlota
cuidate
Javier