miércoles, 30 de julio de 2008

Todos los caminos



Jugar es tan lícito
como intentar domar
al caballo desbocado
del deseo.
Todos los caminos
convergen en que
tu mano izquierda
estreche a tu derecha.
Un círculo cerrado.
No hay dios.
O sí.
La piel sólo acompaña
un tercio del sendero.
Me acojo a sagrado.
Sé que los temores
marcan mi elección.
Lo acepto.
No derramaré una lágrima
si me aprisiona el espejo.

5 comentarios:

Loser dijo...

No he conseguido entender las dos últimas frases.
Me encantas cuando te disfrazas de hermetismo.
Un beso.

39escalones dijo...

Hay que dejarse aprisionar de vez en cuando.
Besos

josé luis cervera dijo...

Así es. Aceptamos los temores y jugamos con ellos, tal como si fueran una margarita que deshojamos al juego del sí o del no, y eso marca aquello que elegimos. Es un particular vía crucis, un algo sagrado a lo que, como tú dices, nos acojemos.

Saludos.

Fernando Sarría dijo...

37...impar...rojo...no va más???

besos

TOROSALVAJE dijo...

Que la Diosa Fortuna te sonría entonces.

Besos.