lunes, 18 de agosto de 2008

Atrezo



Una alfombra de pérdidas llora
al despegar la planta de mis pies.
Cada vez me levanto más digna,
quizá ya nunca toco el suelo.
En la cuerda floja no ha lugar
evitar ni un segundo el punto de equilibrio.
Sé que he de perder.
Porque rozar tu piel ahora
es activar el tiempo de descuento.
Aunque no me resigno a desempolvar
el atrezo de otra despedida.
Hoy no.

2 comentarios:

Fernando Sarría dijo...

nunca sabemos quien da el juego...pero hay que jugar las cartas...ahora sé que puedes perder o ganar epro estás en ello...besos complices

josé luis cervera dijo...

Me gustan los versos,
cada vez me levanto más digna,
quizá ya nunca toco el suelo.
Los entiendo como una falsa contradicción. Forma parte imprescindible de nuestra condición el siempre ser dignos, pero ese nunca toco el suelo, está al alcance de aquellos que sienten el poder de la fascinación o de ser fascinados, y de vivir la realidad de otra manera,conjugar las dos cosas es para mí uno de los estados perfectos a los que podemos llegar.
Saludos