lunes, 25 de agosto de 2008

Conociendo mar



Todos los veranos pasan
por encima de un deseo mar adentro.
Estiro los brazos y casi agarro
el cálido aire embriagador.
A veces lo entiendo y me siento
al fresco de la tarde.
Me gustaría ser un viejo y
fumar en pipa. Qué envidia
de esos ojos que conocen.
Hubo un atardecer marino ayer
que se encaprichó de mi cabello.
Tu voz me trajo de nuevo a tierra firme.


El plasma marino y el plasma humano tienen la misma identidad física, química y fisiológica. Hay cierta coincidencia en el mundo científico en señalar que el origen de la vida se encuentra en el agua ya que el primer ser vivo, aparecido hace cientos de millones de años, surgió del océano primitivo.

3 comentarios:

TOROSALVAJE dijo...

Me ha gustado la poesía y también la explicación sobre los plasmas. Es curioso, pero hace poco escribí un poema sobre eso, cualquier día lo publico.

Besos.

Elisa dijo...

Qué envidia de esos ojos que conocen... esa frase vale todo un poema. Quizá haya un instinto primitivo que nos guíe al mar.

Un abrazo poeta.

*elisa*

josé luis cervera dijo...

Ayer mismo apareció una entrevista en El Periódico donde se decía que la felicidad no consiste en agarrar, por ejemplo, "el cálido aire embriagador" sino en sentir, tal y como se afirma en los versos siguientes. Sentir, otro ejemplo, "tu voz me trajo de nuevo a tierra firme".

Saludos