viernes, 10 de octubre de 2008

Furtivos


Jugamos a saltar piedras
de río.
Tú me das la mano en un descuido.
No la apreto demasiado, no quiero
acostumbrarme a su contacto.
Hay piedras de todas clases.
Nos quedamos abrazados,
haciendo equilibrios, si nos envuelve
un violín, un chelo, si alguien nos cuenta
historias de conspiraciones vaticanas.
En esas piedras te siento
cercano y tomamos carrerilla,
probamos, miramos, tocamos,
besamos, nos hacemos cada uno
con un pedazo de ternura, de risa
o de paz a escondidas de su dueño.
Y seguimos saltando hasta darnos de bruces
con quién soy, quién eres, qué somos.
Silencio. Y vuelta a empezar.
Jugamos a saltar piedras
de río.
(Imagen de la película "Dirty dancing")

6 comentarios:

TOROSALVAJE dijo...

Hasta la caída todo son risas y cosquillas, luego no.

Luego ya no ríe nadie.

Besos.

AZUL dijo...

esas danzas de agua sin duda son mágicas, me regalaste un momento de vuelta a mi pasado, y sonreí y eso es grande, sentir un instante de vuelta en las manos, en el corazón es invaluable....
...un día fui mujer de pan en las cascadas de tulijá con el cantar de golondrinas...arropada por un amor sincero, consentida por la poesía, amada por la naturaleza, apartada de la civilización, en los brazos de la selva, pero castigada por un fantasma que no me dejo valorar todo lo citado anterior.....

Fernando dijo...

y dejaros caer y mojaros?...besos

Albatros dijo...

Darse de bruces con según que cosas puede resultar muy satisfactorio.

Un besazo,
P.

Trini dijo...

A veces, caminar por la cuerda floja, tiene sus momentos felices, dignos de ser recordados por siempre, incluso cuando se pierde el equilibrio.

Besos

Marta Noviembre dijo...

Valen la pena las piedras de rio, duren lo que duren.

Carlota, yo también te leo, te aprendo, me emocionas.

Un beso