martes, 7 de octubre de 2008

Psicoanálisis



Estoy mejor cuando no hay nadie en mi cabeza. Cuando es viernes y me siento en el sofá con una birra, un sanwitch de queso y fritos barbacoa y sueño que Al Pacino habla conmigo, y no con Diane Keaton en la primera parte del Padrino. Estoy mejor si llevo la rutina sujeta con correa, si pico textos en el trabajo a ritmo "allegro" y suelto a la mente, la libero un breve espacio de tiempo de la tristeza omnipresente que un día se quedó a vivir conmigo. Mientras... yo la distraígo, a la tristeza. La visto de simpleza, de superficialidad, de risa absurda en una tertulia de conocidos que no lleva a ningún sitio. Pero ella es lista, la tristeza. Se enfada conmigo. Que qué me he creído yo... que a ella va a engañarla una melancólica patológica como yo. Entonces me encojo de hombros, suspiro y me desayuno el periódico del día con un café con leche. Ojalá no se acabara nunca ese café con leche, soy tan feliz cuando lo bebo, cuando veo que todavía me queda la mitad, cuando aspiro el aroma de café y oigo la conversación de la mesa de al lado. Cuando me saluda una vecina con los ojos tiernos. Pero se acaba, el café con leche.
Estoy mejor cuando no hay nadie en mi cabeza. Cuando creo que domino mi entorno social de referencia. Estoy mejor si no me siento en peligro de vida. ¡Qué cruz!
Foto: yo misma a la entrada del museo Oteiza en Pamplona

6 comentarios:

Fernando dijo...

la tristeza es un caballo gris que busca compañia en tu silencio..no le dejes que se acerque más de lo necesario..besos

TOROSALVAJE dijo...

La alegría de las cosas sencillas.

Sabes mirar, ahora apunta bien.

Besos.

ynarud dijo...

La foto, como que me suena. Y el post como que también. Jajaja.

La tristeza es como un pañuelo, se usa lo necesario.

Ah!!! Eso de la rutina esta bien, pero que me dices de ese peligro de vez en cuando...

Otro Ah!!! el café, sí, en eso te doy la razón y comparto como mi mejor momento del día.

muaks,

;)

Anónimo dijo...

Precioso Carlota,precioso.
¡Qué suerte tienes de poder expresar tan bien tus sentimientos!
Una abraçada llena de melancolía.
Dora

Albatros dijo...

Otros tenemos la suerte de encontrar a personas que son capaces de recoger su tristeza, envolverla y regalárnosla como alegría...

Un besazo,
P.

entrenomadas dijo...

EXPLENDIDO!!!