martes, 14 de octubre de 2008

Puentes de madera infinitos


La duda se alimenta del brillo
de mis ojos.
No hay corazón que compartir.
Fui entregando partes que visito
puntualmente.
He dormido en aguas cristalinas,
cruzado puentes de madera
infinitos.
Pero eran sólos sueños.
Como imaginar que todo está escrito
y acurrucarse.
Sé que no hay amor
sin desnudar el alma.
Cómo seguir cruzando un puente de madera
infinito.

8 comentarios:

Albatros dijo...

Hoy toca ser crípticos, me dejas pensando en el poema..., transitando puentes sabiendo que nunca alcanzaré orilla alguna, pero eso es la vida, el camino.

Un besazo,
P.

Fernando dijo...

recoge todo lo que tu desnyda alma pueda...sufrir es un acceso más...llegarás a la soledad o al deseo pero es eso lo importante??...cada vez me encuentro más solo rodeado de tanta gente que quiero...besos.

Codorníu dijo...

"...Pero sólo eran sueños"
O reflejos
en la pared
de un vaso
de cristal
en otoño...

Un beso.

thoti dijo...

. no hay amor sin desnudar el alma.. me parece una gran verdad.. y que hay puentes que nos acercan a otras orillas.. también lo creo..
.. besos, Carlota..

Tomás dijo...

el amor es un alma desnudo, tal como se muestra, en sueños o en la realidad, y cómo cruzar el puente de madrea??? Tal cual como tú, sencilla y sincera, sin ostentaciones, con tus alegrías y penas, con tus seres queridos y amados, no dejes nadie atrás puede que te arrepientas

besos

p.d.
gracias por tu visita a mi nuevo hotel

Trini dijo...

Aún así, me gustan los puentes, siempre los enlazo con la esperanza. Aunque sepamos que no hallaremos nada, siempre nos queda la duda y de ahí, una gotita al menos de ilusión.

Un abrazo

PD:Tú me conoces, y sabes que no soy triste (en general) pero, hay momentos...

AZUL dijo...

Mientras contemos con la vida, habrá imaginación y cada instante lo podremos hacer una quimera que desemboque en un puente infinito...tan infinito como es el amor.

Elisa dijo...

El camino nos va robando pedacitos del corazón. Ojalá no alcancemos el otro lado del puente para descubrir que quedamos vacíos. Muy buenas letras.

Un abrazo.