miércoles, 17 de diciembre de 2008

Hojas de ruta en sepia



No inventamos nada.
Esta mano ha paseado otros rostros
y tu mirada viene cargada de esperas.
Pero sí desenvolvemos este momento,
el minuto que nos regalamos
uno en la boca del otro. Con el sonido en off.
Hemos leído y sangrado que no hay eternidades.
Y por eso nuestros pechos saben fundirse así,
excitados y templados a un tiempo,
con el saber de lo viajado en otros cuerpos
que ahora nos sirven para amarnos tanto... tanto.
Venimos de tan lejos para constatar
que hay afectos que vagan sin rumbo.
Que el deseo había trazado en nuestra piel
su propia hoja de ruta.

lunes, 15 de diciembre de 2008

Ignora el tiempo



Ignora el tiempo el nombre de la estación de paso
que nos acoge.
Comparte el aire nuestros pensamientos cruzados.
Sé de ti porque hoy medimos el mismo horizonte.
Qué buena gente puede llegar a ser un atardecer:
jamás un punto de ironía en sus colores,
nunca un atisbo de incredulidad ante los ojos enamorados
que hoy se entornan por su luz.
Qué generoso, un atardecer, capaz de reflectar a diario
el brillo pasajero de otro amor que es hoy
y que mañana andará reconvertido en vete a saber
qué dolor, qué rutina, qué decepción, ojalá qué amor eterno.
Dame de tu día, de tu rosa,
apacigüemos al tiempo que no cesa
y al que nada importa si hoy es o no es primavera.

(Foto: juanjo jiménez)

viernes, 12 de diciembre de 2008

Y no me importa nada - Luz Casal



"Serena y confiada
invento las palabras que te hieren".

Para escuchar este "finde" a la Luz más rompecorazones.
Nada que ver con su última versión de "Sé feliz", que dice:

"Si la soledad te enferma el alma,
si el invierno llega a tu ventana,
no te abandones a la calma con la herida abierta,
mejor olvidas y comienzas una vida nueva."

miércoles, 10 de diciembre de 2008

Alma de dragón



Sueño encerrada entre el dragón y el hada
que adornan tus bíceps de Ulises.
El tabaco y el alcohol donde te escondes
no impiden que me hechice tu "platinum-egoist"
de chanel.
Por ti, lo que sea, me muero por tus huesos
desde siempre, me dices con la boca y con los ojos,
y con las manos que retienen mi cuerpo en tu memoria.
Y vuelvo a tener quince años en tus pupilas de diamante.
El dulce sabor de mis labios no es el título
de una canción absurda. Con él has viajado sin mí
todos estos años.
Se puede morir de amor. Aunque no sea yo,
lo he visto en ti y en tu forma de mirarme.
Tú eres Banderas en "La ley del deseo",
quisiera sentir como Poncela y bailar
un bolero final entre tus brazos,
acariciando tu alma de dragón.
No me sueltes. Aprieta hasta cortarme el aliento.
Quizás así pueda llamarte Amor.

martes, 9 de diciembre de 2008

Silencio y palabras



Inspirado en un monólogo de "La vida secreta de las palabras", de Isabel Coixet.


Y se hizo el verbo.
Luego... el principio es el silencio,
acaso un zumbido de brisa marina difuminado.
Ella casi toca con los dedos la génesis.
Le hace el amor al silencio. El amante
que besa sus labios de clausura.
Es tal su entendimiento que las palabras pierden.

Pero Él hoy la ha mirado. La ha visto.

Calla! Aborta palabras en mi boca desnuda.
Volvamos, amor, juntos al origen.

(Imagen: "El beso de la esfinge", de Franz Von Stuck)

martes, 2 de diciembre de 2008

Otra vez la noche



Otra vez la noche.
Y yo, perdida en Nueva York,
corriendo sin correr, dejando el aliento
en el asfalto, sujetando al corazón que huye.
Digo Nueva York pero huele a Chicago.
Hay una estética de cómic que envuelve
las manzanas infinitas, los callejones oscuros
desérticos, el ruido de los contenedores al chocar.
Un edificio sombrío, ausencia de toda luz, espejo
de mis miedos, del que no encuentro la puerta.
Activo el diálogo y nadie me entiende.
No hablo el idioma de los suburbios
pese a medrar en uno cotidianamente.
Toda persona camina en una dirección cierta,
sólo yo interactúo entre la procesión de sombras
que me ignoran. Dónde se coge número para este circo.
Amanece en mis sábanas y unos ojos felinos
interrogan mi nivel de conciencia.
Para ser mujer-gato sólo me falta un hechizo,
la soledad del héroe siempre va conmigo.