miércoles, 10 de diciembre de 2008

Alma de dragón



Sueño encerrada entre el dragón y el hada
que adornan tus bíceps de Ulises.
El tabaco y el alcohol donde te escondes
no impiden que me hechice tu "platinum-egoist"
de chanel.
Por ti, lo que sea, me muero por tus huesos
desde siempre, me dices con la boca y con los ojos,
y con las manos que retienen mi cuerpo en tu memoria.
Y vuelvo a tener quince años en tus pupilas de diamante.
El dulce sabor de mis labios no es el título
de una canción absurda. Con él has viajado sin mí
todos estos años.
Se puede morir de amor. Aunque no sea yo,
lo he visto en ti y en tu forma de mirarme.
Tú eres Banderas en "La ley del deseo",
quisiera sentir como Poncela y bailar
un bolero final entre tus brazos,
acariciando tu alma de dragón.
No me sueltes. Aprieta hasta cortarme el aliento.
Quizás así pueda llamarte Amor.

9 comentarios:

josé luis cervera dijo...

Personificar el amor como viajero, egoista,alma de dragón que corta el aliento, inalterable al paso del tiempo o esa ilusión que nos hace tanto daño, por considerarla eso: tiempo.

Saludos

Fernando dijo...

viajemos en él..sin aliento..te beso.

TOROSALVAJE dijo...

Estás alcanzando un nivel altísimo Carlota.

Cada post es una joya.

Te vuelvo a felicitar.

Besos.

thoti dijo...

.. que bonito carlota.. tus letras si que nos cortan el aliento.. :-)
.. precioso..
.. un beso de mis colinas..

Cesc Fortuny i Fabré dijo...

Sí, que se corten todos los alientos. Y que los labios se amoraten embriagados en alcohol.

Besos!

Trini dijo...

Qué caro es el amor. Cuando se nos escapa, qué difícil es hallarlo, Cuando lo sentimos, qué difícil es mantenerlo. Qué caro es el amor, sobre todo, a ciertas edades...

Besos

Anabel dijo...

Ummmmmmmmmmm, qué fuerte, que pasional.

No sé a qué huele esa colonia de Chanel, pero debe ser afrodisíaca como tu poema.

¿Quién no bailaría un último bolero en unos brazos así?

Besos,

Anabel, la Cuentista

Estel_Julià dijo...

Hay niña, ese hombre te ha vuelto loquita con su aroma.
Pero, tú dura que dura, no desfallezcas, dándole al verso con todas las ganas.

Un abrazo,


Estel J.

Sarco Lange dijo...

Ese bendito amor... Ese maldito amor...