martes, 2 de diciembre de 2008

Otra vez la noche



Otra vez la noche.
Y yo, perdida en Nueva York,
corriendo sin correr, dejando el aliento
en el asfalto, sujetando al corazón que huye.
Digo Nueva York pero huele a Chicago.
Hay una estética de cómic que envuelve
las manzanas infinitas, los callejones oscuros
desérticos, el ruido de los contenedores al chocar.
Un edificio sombrío, ausencia de toda luz, espejo
de mis miedos, del que no encuentro la puerta.
Activo el diálogo y nadie me entiende.
No hablo el idioma de los suburbios
pese a medrar en uno cotidianamente.
Toda persona camina en una dirección cierta,
sólo yo interactúo entre la procesión de sombras
que me ignoran. Dónde se coge número para este circo.
Amanece en mis sábanas y unos ojos felinos
interrogan mi nivel de conciencia.
Para ser mujer-gato sólo me falta un hechizo,
la soledad del héroe siempre va conmigo.

11 comentarios:

Sarco Lange dijo...

En Nueva York había uno más malo que el malo más malo entre los negros. Era el que le vendió la droga más mala y salió arrancando con sus dólares.
Y luego fue todo lluvia
fue un río de sangre

pero pudo salir con vida.

TOROSALVAJE dijo...

Debes estar muy contenta con lo que escribes. Cada vez es mejor.

Besos.

Fernando dijo...

rrrrrrrrrrr---recuerda que la pantera soy yo..besos de noche.

luisa dijo...

Es lo que tienen las pesadillas cuando amanece en las sábanas. Te quedas con la soledad del héroe (me ha encantado). No sé si tendrán algo que ver con la gata que ronronea al otro lado de la cama. Me ha gustado esta poesía-comic. Muy visual y dinámica. Yo me quedo con Chicago, tiene mejor atmósfera para la mujer gato. Un beso.

Luisa Fernández.

Javier Díaz Gil dijo...

Carlota
me encanta el poema, cómo me gusta (por sugerente) el verso "Digo Nueva York pero huele a Chicago."

Un beso grande
Javier

Albatros dijo...

La soledad del héroe siempre va contigo..., uf, ese final lapidario es perfecto, y yo no sé hasta donde te acompaña la soledad, pero sí tengo una idea de hasta donde te acompañan la poesía y el talento, y llegan, como poco, hasta donde tú quieras, ya sea a Nueva York o a Chicago.

Un besazo.

Cesc Fortuny i Fabré dijo...

Soledad se llamaba ella.
No había nadie para llamarla.
Sólo un pequeño salto,
luego la eterna sonrisa.

Trini dijo...

Ni los héroes tienen poder para esquivar la soledad.

Besos

entrenomadas dijo...

Digo Nueva York pero huele a Chicago.
Hay una estética de cómic que envuelve
las manzanas infinitas, los callejones oscuros
desérticos, el ruido de los contenedores al chocar.

Bravísimo!!!


M

Elisa Berna Martínez dijo...

Qué bueno Carlota, la soledad del héroe, tan acertado. se me llena la cabeza de viñetas y colores pop. Me ha encantado!

Besicos!

thoti dijo...

.. para ser mujer-gato escribes muy bien.. miau.. :-)