lunes, 16 de febrero de 2009

La que avanza



Esta es mi casa.
Un "intramundo" que he inventado
para liberar palabras,
exonerarlas de mi influjo
y esperar.
La vida se llena de sentido
en este rincón
donde reinvento mi historia.
Suelo avanzar sola,
como Gradiva,
aunque atenta a palabras prestadas,
regaladas, sentidas.
Lo demás...
como mi torpeza en el vivir
de algunos días,
de poco sirve.
Sigo a Gradiva,
pelo rojo,
la que avanza.


Carlota

(Imagen: "Gradiva, la que avanza", óleo de Mercedes García Bravo)

Mito de Gradiva: (información: Mercedes García Bravo)
El nombre GRADIVA procede de Gradiva: una fantasía pompeyana una narración del escritor alemán Wilhem Jensen, publicada en 1903.
Es la historia de Harold, un joven arqueólogo que se enamora de la imagen de una mujer que aparece en un bajorrelieve que ve en un museo de Roma. Harold consigue una copia en escayola del bajorrelieve, al que denomina GRADIVA o "la muchacha que avanza" y lo coloca en su gabinete de estudio. Cautivado por la figura que camina hacia delante, con el vestido flotando en el aire, se convence a sí mismo de que la puede encontrar en Pompeya. Allí cree encontrarla, caminando tranquilamente a su lado. Pero la mujer que encuentra resulta ser Zoe, el amor de su infancia, quien fingiendo aceptar su delirio, intenta curarle.
El mito de Gradiva ensalza la unión de la mujer con la musa y refleja uno de los problemas del surrealismo: la convivencia de la mujer como musa -objeto de adoración, inspiración y creación-, y la mujer como artista -y por lo tanto en un plano de igualdad-.

12 comentarios:

TORO SALVAJE dijo...

Yo le encuentro más sentido a mi casita de palabras que a lo que hay fuera.

Besos.

Giovanni-Collazos dijo...

Buen poema y excelente información, desconocia esa historia. En realidad desconozco mucho de muchas cosas... Gracias por aportar una pizca más de conocimiento..

Un abrazo.

Gio.

thoti dijo...

.. los mitos son mitos.. la mujer nunca puede ser igual al hombre porque en muchas cosas lo supera.. ;-)

.. bss, Carlota..

Caminante dijo...

Poema-declaración, sería un buen texto para tu perfil o para describir tu blog..., ah, por cierto, me encanta sentirme parte de esos que te prestan palabras.

Un besazo.

Fernando dijo...

ese bosque donde habitas a veces un rincón dorado...a veces una jaula...besos.

39escalones dijo...

Extrañamente inquietante y bellísimo.
Besos.

Cesc Fortuny i Fabré dijo...

¿Aprenderán los hombres a caminar en compañía?
Un abrazo.

J. J. García Rodríguez dijo...

Muy cierto.

"La vida se llena de sentido" cuando liberamos las palabras. Gracias a ese intramundo de verbos quienes se amparan bajo cualquier vocablo pueden sentarse, aunque sea por un momento, a esperar. O a contemplar.

Un placer.
Disculpa, me voy detrás de Gradiva, que se me escapa...

Luisamiñana dijo...

Ay, querida, a veces las palabras también son peligrosas y lanzan señales como sirenas...

hermoso poema
hermosa leyenda

hermosa vida,

bss

Anabel dijo...

¿Padecemos problemas de adaptación a la realidad aquellos que creamos mundos con ladrillos de palabras o, por el contrario, somos los más avanzados pues hemos sido capaces de superar la adaptación a través de nuestra imaginación?

Gracias por el poema y por el mito. Creo que el poema te refleja estupendamente.

Esta tarde nos vemos.

Besos,

Anabel, la Cuentista

Trini dijo...

En el fondo, pienso que en todas las mujeres (o casi todas, por no exagerar) hay algo de Gradiva.

Me gustó mucho el poema y aprendí algo que desconocía, la leyenda de Gradiva

Besos

Román dijo...

¡Magnífico poema, Carlota, leerte es un privilegio!
Yo conocí la Gradiva en "El Delirio y los Sueños en la Gradiva de Jensen" por lo que celebro doblemente la belleza y la nostalgia sin ganga alguna de pensamiento científico que permite recuperar la sensación mágica del enamoramiento a través de la gracia de tus palabras.