miércoles, 8 de julio de 2009

Universos paralelos



Todas las bayetas de la casa desprendían el mismo olor a rancio: una mezcla de huevo podrido y leche agria. Pablo recorría las griferías del piso en busca de una "spontex" recién estrenada que le hiciera más llevadera la tarea de limpiar las migas de pan esparcidas por el mármol de la cocina. Tuvo que conformarse con una agujereada toalla, con la que hizo cuatro trapos. Mientras recogía las migajas con la mano, apreció las rugosidades del mármol, toda la suciedad pringada y acumulada a base de semanas de no limpiar. Empezó a rascar frenéticamente y a remojar y escurrir el pedazo de toalla en agua con lejía. Contra más limpiaba, más se percataba de toda la suciedad: salpicaduras de aceite en las baldosas, grasa en el extractor, la vitro totalmente deslucida, los cristales con marcas de agua y de aceite. El corazón le iba a mil por hora. Limpiar era como llenar un pozo sin fondo. Los vapores de tanta lejía estaban empezando a irritarle los ojos y la garganta. Se apresuró a salir de la cocina y cerró la puerta para respirar aire puro. De dónde habrían salido todas esas pelusillas que se encorrían por el pasillo y saltaban a su paso. Pablo lloraba.

(Foto en: www.javiroces.es)

12 comentarios:

TORO SALVAJE dijo...

Jo.
Es para llorar.
Y para fugarse.

Besos.

thoti dijo...

.. no me extraña que hiciese eso Pablo.. es que es para llorar.. y deprimirse!.. :-)

.. besos, Carlota

Silencios dijo...

esta buenísimo, mil palabras...
resiso e inesperado, con emoción y originalidad, por ende... nada mas que decir.....

Trini dijo...

Vamos, que de leer las faenas de Pablo, ya me he cansado para todo el día.

Hay veces que no hay balletas ni lejias suficientes para lavar ciertas cosas...

Besos

jaleon dijo...

A mi me parece un acertado retrato de un comportamiento obsesivo-compulsivo.
Qué está viviendo el personaje para comportase así ? o es relamente crónico ?

Fantástico relato.

Saludos

Caminante dijo...

Es triste recordarse en un relato así, me temo que no sólo Pablo va a llorar..., yo eso lo he vivido...

Besos

MGJL dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
josé luis cervera dijo...

Uno puede saber cuándo comienza el proceso de limpieza, pero no cuándo va acabar, y aun así son pocos los ojos que lo ven; de todas maneras es un proceso necesario e inexcusable para la buena higiene del alma.

Saludos.

Fernando dijo...

es para...schistt..besos.

Cesc Fortuny i Fabré dijo...

No es nada fácil hacer limpieza.
Fantástico relato.
Besos.

Anabel dijo...

Si es que cuando uno se pone a hacer limpieza nunca sabe ni cuándo acabará ni lo que saldrá.

Miedo da cuando nos ponemos a restregar el alma para intentar dejarla un poquito pulida...

Besos,

Anabel, la Cuentista

Tesa dijo...

Limpiar físicamente cuando necesita "limpiar" mi existencia me produce dolor y placer.

Yo también hubiese desechado las bayetas con olor a rancio, pues no se puede empezara a "limpiar" si partimos de algo sucio y rancio, encima.

Llorar es una buena manera de empezar esa limpieza.

Me gusta, Carlota.

Más besitos.