miércoles, 23 de septiembre de 2009

De las contradicciones y atascos un día de otoño



Déjame salir una vez y preguntarle al mundo
qué hago con estos labios cortados, presagio
de otoño. La evidencia maltrata la belleza
de otra vez los árboles dorados. Cuándo dejé
de creerme el paisaje, cuándo algún día creí.
Tened piedad del desencanto, del miedo,
de la tristeza, del yo no puedo, del no sabía,
del no merezco. Del gran pecado que es
el aburrimiento.
De toda la culpabilidad del mundo insertada
en lo profundo de la piel.
Y también del orgullo. De la niña marisabionda
vestida de mujer desorientada.
No es el otoño. Es el no tú. Soy yo.
Es mi tratado inacabado sobre la duda y la ignorancia.
Inacabado. Inacabable.
No saber, como Sócrates,
y confiar en que esa nada y esa duda es el camino.
Hoy me ha hipnotizado un cielo de tormenta.

(Foto de José Luis Hernández, en www.panoramio.com)

martes, 1 de septiembre de 2009

Donde el tiempo se transforma en aliento



Veintiuna soledades como los siglos.
Inmortales, pasean por la calle
que un día fue mina, plantación
o circo romano.
Veintiuna veces cien para transcurrir.
Karmas y mancias
y tú, que te crees libre.
Veintiuna jornadas y siete días de espera
hasta que la luna enrojece contigo.
Días, meses, ciclos.
Eterno, el tiempo. Finitos, cada vida y
cada orgasmo que nos libera.
Como tu condensado aliento en la ventanilla de un tren.

(Imagen de la película "Aliento")