jueves, 26 de noviembre de 2009

Huele a romero y a flor de almendro



Nadie plega la ropa como tú.
Admiro el cuidado que pones al doblar
los pantalones en el respaldo del orejero
señorial. En contraste con la pulsión
que te lleva un minuto entero a calmar
el roce de la goma del boxer que hoy,
otra vez, te deja un surco en la cintura.
Huele a romero y a flor de almendro –tienes la costumbre
de ducharte con dos geles a la vez- cuando me tiras
sobre la cama y no atiendes a mi solicitud de espera:
tu lengua tiene prisa por explicarme que hace rato
que nada en saliva al entreverme pasar desnuda.
Me gusta este pacto de silencio, ritos y migas de pan.
Un día me instalé en tu campo de visión periférica.
Se vive bien.

(Foto de Carlos Sendarrubias)

viernes, 6 de noviembre de 2009

A quien pueda interesar



"Que te jodan,
de verdad,
pero desde el cariño,
que eso nunca lo pierdo".

(Del poemario "Pecado de silencio", de José Naveiras )



Escupo mi propio "pecado de ira".

Tengo que aprender a dar
tirones de oreja.
Qué tanto disculpar.
Qué tanto alimentar la culpa
ancestral como si fuese yo la propia eva.
Tú y sólo tú te miras el ombligo
babeando penas caducadas en moho.
Tú y sólo tú eres el casanova disfrazado
de romeo que estrena función cada año.
Luego estás tú, íntimo de narciso y el lago
que lo ahoga.
O tú, que confundes el amor con un colega
de barra y fritanga a cinco euros.
Es hora de maldecir porque si no
reviento.

Gracias, Naveiras.

miércoles, 4 de noviembre de 2009

Lumbares cóncavas presagian insomnios



Húmeda la niebla me recuerda
a ti. Las curvas imposibles
de un pensamiento atormentado.
Lumbares cóncavas concatenadas
a tu mirada fija. Qué gusto el deseo
silencioso. Las habitaciones
de tu duermevela cálido, un dedo en la boca
y nada que pensar. Traspasar tu cuerpo
en todo caso.

(Fotografía de André Brito)