viernes, 6 de noviembre de 2009

A quien pueda interesar



"Que te jodan,
de verdad,
pero desde el cariño,
que eso nunca lo pierdo".

(Del poemario "Pecado de silencio", de José Naveiras )



Escupo mi propio "pecado de ira".

Tengo que aprender a dar
tirones de oreja.
Qué tanto disculpar.
Qué tanto alimentar la culpa
ancestral como si fuese yo la propia eva.
Tú y sólo tú te miras el ombligo
babeando penas caducadas en moho.
Tú y sólo tú eres el casanova disfrazado
de romeo que estrena función cada año.
Luego estás tú, íntimo de narciso y el lago
que lo ahoga.
O tú, que confundes el amor con un colega
de barra y fritanga a cinco euros.
Es hora de maldecir porque si no
reviento.

Gracias, Naveiras.

9 comentarios:

josefina dijo...

"Joerrrrrrrr,que dura. Uffffffffff me has dejado "patidifusa.
Asi me gusta.Un abrazote

Anabel dijo...

¡Genial!

A veces hay que levantar la voz en vez de callar, sí, señora.

Un beso,

Anabel, la Cuentista

Darilea dijo...

Jeje me recordó un poema mío en el que digo algo así...
Que te den...
Y es que cuando una revienta hasta le salen espinas a los poemas.
Besitos jaja

Caminante dijo...

Uff, estoy por no asomarme por aquí, no sea que me lleve alguna.

Besos.

pepeltenso dijo...

gracias a ti Carlota.

luisa dijo...

Eso está bien. Hay que explotar de vez en cuando y no excusar a los demás porque los consideras amigos. Saber diferenciarlos tampoco está de más. Y que sea Naveiras quién te abra esa puerta, me gusta.

Un beso a los dos.

Anónimo dijo...

Estoy leyendo tu entrada nueva,que por cierto me has dejado "anonadá",y escucho tu música,muy buena esta actualización,...Mercedes Sosa me emociona,por cierto quien le acompaña?
Besitos
Dora

*E_lys_a* dijo...

Uffff, qué bueno, qué buenísimo. Me has encendido la mala leche. Qué don tan perfecto el de escribir aquello en lo que los demás pueden reconocerse.

Un abrazo fuerte!

Tesa dijo...

Así me gusta.

Hay que decir bien alto y claro que exigimos calidad de amor, no colegueo y un desahogo rápido; o un parche para paliar el miedo a hacernos invisibles; o simulacro de amor para marcar una muesca en el revolver de nuestras soledades.

Genial, un beso, poeta.