martes, 22 de diciembre de 2009

Danaide



Llevo el curso de los ríos escrito en los párpados
y hay tantos paréntesis que cerrar.
Llevo un mar en los ojos que me sacude.
Aunque me visto de piedra.

Carlota

(Imagen: "Danaide", escultura de Auguste Rodin) Según la mitología griega, las Danaides fueron las cincuenta hijas del rey Dánao, condenadas por toda la eternidad a verter agua en un tonel sin fondo. Rodin plasma el agotamiento del cuerpo femenino de Danaide.

11 comentarios:

josefina dijo...

Te quiero nena. Deja libres esos ríos y suelta ese mar. Yo se que no eres de piedra, aunque te vistas así.
Hasta mañana. Un besote

Anabel dijo...

Fantástico.

Besotes,

Anabel, la Cuentista

Caminante dijo...

Magnífico, Rodin se sentiría halagado.

Besos.

Fernando dijo...

eres una hermosa palabra en mi paladar,...todavía la regusto..te quiero pequeña pásalo bien..un beso.

Darilea dijo...

Precioso.
Aunque no vistas tu cuerpo de algo tan frío.
Besitos :-) y feliz año.

Luisa dijo...

La mitología en tus versos se transforma en magia. Oigo ese agua. Toco esa piedra y palpita bajo las yemas de mis dedos. Su sonido acaricia mis oídos y siento la frescura del mar bajo mis párpados.

Un beso muy fuerte y feliz 2010. Espero que su corriente te guíe.

MGJL dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
josé luis cervera dijo...

Me gustan los mares que sacuden, ellos son los que moldean las piedras.

Un abrazo y feliz año nuevo.
José Luis.

(el comentario suprimido fue mío, no salía con mi enlace, mil perdones)

fgiucich dijo...

Leerte es un placer. Abrazos y que empieces muy bien el año.

mos dijo...

Joder Carlota, breve pero intenso.
Nada, que me han encantado estos versos por donde fluye el agua. Agua que puede romper la piedra erosionándola.

Tú eres agua, océano; no te vistas de piedra.

Un abrazo de Mos desde la orilla.
Feliz 2010.

sherpa dijo...

pero el agua y la sal moldearán esa piedra hasta convertirla en arena que se escabulle entre los dedos...
Habia perdido tu enlance...me alegra mucho recuperarte...
Un abrazo Carlota. azul de mar