viernes, 12 de febrero de 2010

Dice mi vagina que con las cenizas repeleremos algunos insectos



Igual sí que hoy me levantaré
y estaré bien.
Me bastará con la paz que surge
de lo más hondo de mi vagina.
El verdadero corazón. Un termómetro.
La casa del alma cuando sólo importa
que ese beso no acabe nunca.
Lugar de encuentro y de perdición.
Cuando ella respira tranquila
todo está bien. Demasiado flujo y reflujo
acaban por obstruir algún conducto
y puede sobrevenir una quemazón molesta.

(Imagen: "Matriz", en ArteMatriz.com)

11 comentarios:

josé luis cervera dijo...

Me vienen a la memoria unas palabras de la monja amante en El Casanova de Fellini cuando más o menos decía a Giaccomo: "desde cuándo los amantes en el momento de la entrega se dicen cosas bonitas". Es de pensar tal vez que con la vagina tranquila puedan decirse.

Un abrazo.

Giovanni-Collazos dijo...

Ese lugar de encuentro, ese prisma de carne, controla a todo el hombre. Ese Lugar de peregrinaje.

Me gustó.

Un abrazo.

Gio.

Felipe Sérvulo dijo...

Me gusta. Pones lirismo a la más profunda y prosaica realidad.
Enhorabuena.

josefina dijo...

En tus poemas todo resulta poético y suena estupendamente.La vajina, "onde esta esooooo".
Un besote

Mos dijo...

Ay Dios, la vagina. Túnel del placer, lugar donde terminan muchas promesas, la mejor sala de negocios y fiestas.

Todo un poder que hipnotiza.
Cuidado con los quemazones.

Un abrazo de Mos desde la orilla.

Luisa dijo...

Y se dirán verdades como puños o mentiras tan grandes como los deseos.
Las aguas que nos surcan tienen vida. Mansas, bravas o a la deriva, rigen las estaciones que nos pueblan. De ellas dependerá la paz del mundo.

Un poema sorprendente. Me ha encantado.

Un beso, Carlota. La paz sea contigo.

Fernando dijo...

no sé pero en estos sitios que nombras siempre hay una luz que se nos escapa...bendita luz...besos.

Anabel dijo...

Eres una guía maravillosa que nos lleva por los reinos de palabras que escondemos por tenerles temor o no sé, no sé por qué.

Resucítalas y respira por tu vagina, sin obstrucción ninguna.

Besos,

Anabel, la Cuentista

Darilea dijo...

La que en silencio aclama y tú le pusiste voz en un poema.
Besitos
Pd: Muy bueno Carlota

*E_lys_a* dijo...

Qué bueno Carlota y que original. Voy a mirarme hacia adentro para buscar ese termómetro!

Besicos!!

Tesa dijo...

Un poema muy original y sorprendente, Carlota.

Nunca había visto a mi vagina como la casa del alma,pero es un punto de vista muy interesante, lo pensaré.

Si he visto algunas sombras, luces de colores, y las cabecitas de mis hijos quitando erotismo y misterio a su existencia.

Soy más de amplitudes que de recovecos y prefiero exponer "mi alma" a toda la superficie de mi cuerpo.


Uu abrazo, Carlota