martes, 25 de mayo de 2010

Las curvas del silencio



Tiene que venir alguien
antes de que me enamore
perdidamente
de la soledad.
O tal vez sea ella, la tejedora
impasible, una sirena mezzosoprano
que me hace cosquillas en la espalda.
Tiene que venir alguien
ya.
Porque estoy demasiado bien
en esta calma.
Porque empiezan a incomodarme
las llamadas imprevistas.
Porque me estoy haciendo adicta
al sonido de mi respiración
tras una puerta cerrada,
a estirar los brazos y oír
los huesos que crujen.
A no esperar nada
salvo la ausencia de dolor.

(Imagen de alex wilson)

15 comentarios:

Fernando dijo...

seguro que te encuentra fuera de casa...besos.......

Tris-ynarud dijo...

Es verdad, no estará en casa... jeje

;)

m'agradat molt.

Caminante dijo...

Ciertamente hay veces en que la soledad es de lo más atractiva..., pero lo mejor para encontrar algo o a alguien que valga la pena, es no esperar ni buscar.

Muy buen poema Carlota, como siempre.

Besos.

Darilea dijo...

La soledad viene a buscarte para que no me olvides...
Muy bueno el poema Carlota, siempre un placer pasar por aqui.

fgiucich dijo...

Esa soledad que va envolviendo con su lenta melodía. Abrazos.

Mos dijo...

Que, que no, que no. Sacúdete el polvo de la soledad. Esa que atrapa y adormece los sentidos.
Que no, que no, que ya sé que no duele pero anula los sentimientos.
Date una vuelta y mueve esas curvas; lee un poema al viento y alguien lo recogerá.
Y entonces, vendrán otros poemas a tu mesa que nos hablarán de cosquillas compartidas y alborozo en tu interior.
Un abrazo de Mos desde su orilla.

Luisa dijo...

Tienes razón. Hay que sacudirse la modorra. Una se acomoda a esas horas que pasan por encima sin quedarse. A esos suspiros, a ese crujir de los huesos mientras nos desperezamos. Que venga alguien ya.

Me he encantado, Carlota. Muy visual.

Muchas gracias por tus palabras en el blog de Mos. Yo también me alegro de haberte conocido.

Un besazo.

Javier Díaz Gil dijo...

Fantástico poema Carlota, siempre son una maravilla tus poemas.

Permíteme una sugerencia tan sólo, algo que yo cambiaría. Hay una asonancia que desentona en el poema, los finales de los versos imprevistas/adicta.

Precioso poema Carlota
Un beso grande

Román dijo...

Precioso poema Carlota, y maravillosa y sugerente imagen, bellísima también. Gracias por regalarnos tan exquisita sensibilidad en cada una de tus creaciones.
Román

josé luis cervera dijo...

A veces necesitamos una señal para motivarnos, y seguir o descubrir el sendero...
Volviendo a visitar tu blog, y leyendo este poema me acuerdo de un filme que vi este fin de semana y que se titulaba "Bajo el sol de la Toscana", si no lo has visto es recomendable, ahí aparecen ese tipo de señales que acuden a uno cuando trata de envolverlo, como en una tela de araña, la soledad.
Un abrazo.

Tomás Mielke dijo...

sin amor no hay dolor y la espera en la curva del silencio puede hacerse un círculo vicioso el cual puede gustar o hacer echar de menos que nos amen

un abrazo

La Ardilla Voladora dijo...

Simplemente precioso, me identifico con cada palabra.

Victoria Lucas dijo...

¿Y por qué no siento yo así, por qué todavía no soy capaz de escribir un poema como éste? Quiero no esperar nada.

Anabel dijo...

Ay, ay, ay. Me has dado en el mismísimo epicentro de mi ser.

Qué bueno, leches, qué bueno.

(Perdona por tan excelsa crítica literaria).

Feliz verano, poetisa,

Anabel, la Cuentista

Diario de una Chiu dijo...

Lo que más amo de tu blog es que me deja sin palabras