jueves, 2 de diciembre de 2010

En las tardes de invierno, cuando practico la silenciosa compasión de los insectos

"Silent Sympathy", de Herbert T. Dicksee


















"Desde el momento en que uno tiene vida interior
ya está llevando una doble vida".
("La vida secreta de las palabras", de Isabel Coixet)

Háblame de la vida que existe.
El retiro voluntario aporta
algo de paz a esta eva confundida,
paria de lo sublime.
No es cierto que me haya resignado,
no controlo siquiera los saludos matinales;
Séneca me habría suspendido.
Si me tomaras la mano podría llorar la espina
que ha roto esta voz. Por eso ya no es mía,
la voz. Es de la vida que no está en mí,
aunque existe.
O eso me han contado.

15 comentarios:

Toni Ibañez dijo...

Lo dijo Kundera, "la vida está en otra parte". A lo sumo, de algunas sombras podría hablarte, de sus secuaces palabras que, como hormigas, avanzan hacia el horizonte. Se derrama lo sublime y nos deja estupefactos, malditos, apartados del mundanal barullo que se regodea en los lodazales. Pétalos de otoño. Voces esquivas. Y el alma que grita queriendo ser carne. Y la carne que grita queriendo ser alma.

Fernando dijo...

Respiras y bombea tu corazón... seguro que hay vida...besos.

Luisa dijo...

Ser espectador anónimo de uno mismo es a veces el último recurso que nos queda cuando ya no se tienen palabras. El dolor, la espina, hace de vasoconstrictor a las heridas que siguen sangrando por dentro. Y llegamos a parecer muñecos sin vida propia llenos de sentimientos inexpresados.

P.D: Vaya sorpresa que me he llevado. ¿Cuánto tiempo llevo al lado derecho de tu blog? Soy una gran despistada. Gracias, Carlota.

Un beso muy fuerte.

Anónimo dijo...

Urge arrebatar obstáculos a la distancia articial que nos separa. No daré tregua al último sueño donde tú te conviertes en mariposa alada. Las miradas no se las lleva el viento. Hay silencios que quiebran glaciares enteros. Todo es nada.

Mos dijo...

¿Y a mí que este poema me suena un poco a rendición, a tirar la toalla y mirarse el ombligo en silencio?

Sólo hay que pararse para coger más impulso.
Está muy bien lo de la vida interior (yo tengo mucha, de veras), el retiro voluntario, la introspección y bla, bla, bla.

Qué no! Asómate a la ventana y, aunque sea invierno, comprobarás que todo sigue latiendo con fuerza. Y alguien querrá salir, dejar de hibernar, tras leer estos versos lastimeros.

Un abrazo ( con el mayor de los buenos deseos) de Mos desde su orilla.

J.M. Ojeda dijo...

¡Hola Carlota!
Unas letras llenas de sentimiento.
De querer ser, de querer entender lo que el tiempo nos debe.
Demosle tiempo al tiempo, demosle.

Saludos de J.M. Ojeda.
Buen Lunes, festivo.

fgiucich dijo...

El largo camino del alma en soledad. Muy buen texto. Abrazos.

lluviaenelsilenciodelanoche dijo...

muy triste, tu poema, tu voz es silencio ,tu voz es sueno, nada podra romperla.

la tibiezas de voz siempre sera algo magico..

precioso poema.


besos NAVIDENOS

Oréadas dijo...

La resignación es sinónimo de rendición y tu voz no calla sino que es grito en el silencio.
Un beso Carlota.

Shinta dijo...

Carlota,
Un saludo, desde mi rinconcito,
aquí se respira paz.

Todos...llevamos una doble vida, la interior,y de esa también se puede hablar. La vida que existe.

Mos dijo...

Te he escuchado en el programa Veus Anònimes del día 11 y me ha encantado recordarte a través de la palabra.

Buenísima tu prosa poética que gana, si cabe, al leerla tú.

Felices Fiestas pequeña chiqueta Maribel.

Un abrazo de Mos desde su orilla.

josefina dijo...

Yo solo decirte que te quiero mucho.
Hasta pronto.
Un besazo

Jucar dijo...

Me ha encantado este puñado de versos, que además de bellos, creo que son de una gran profundidad en un tono muy intimista.

Anónimo dijo...

Huye del alba que amenaza diluvios si antes no supiste aprender a dilucidar cuál es la mejor manera de afrontar el instante en que te dejas llevar por las gotas de lluvia......

Anabel dijo...

¿Cuántas vidas tienes tú?

Otro más,

Anabel