miércoles, 26 de enero de 2011

La mirada atóxica















No debo hacer otra cosa que amar.
Admirar, sí, esencias de vida
de las que no me quiero vestir.
Amar, por tanto, en las intersecciones
en que mi corazón, víscera de cementerio ayer,
aparcamiento completo antes,
no duda en mezclar el verde con otra ilusión
robada al blanco y negro.
Amar se puede hasta las sombras.
En el desalojo de las sobrecargas lumbares,
de todo lo que reseca el dorso de las manos,
de los deslumbramientos donde dejamos de mirarnos,
sé que está mi yo más risueño. La heroína que siento
en cada antesala.
Porque amar pese y a través del plomo
que intoxica y agrede voluntades
es el sentido.
Silenciosamente. Amor de hormiga.

11 comentarios:

Anónimo dijo...

Nena!! la frase última a color. Has dado en la diana. Totalmente.
Ya era hora que pronunciaras en voz alta de lo que no te quieres vestir.
Eres la heroína de tu vida (no lo dudes) y eso te convierte en una de las mujeres más especiales y con sello propio de identidad (qué muchos quisieran).
Abrazarte a diario es lo que hago.

Mos dijo...

Estoy seguro que amas: Más de lo que creemos, más de lo que te imaginas, más de lo que algunas veces quisieras.
No nos queda otra que amar. Y esperar a que nos amen.

Un abrazo de Mos desde su orilla.

Ana Márquez dijo...

Dejas amor en cada sílaba, como el sol luz en cada pétalo. Besos

javier dijo...

se , he sentido una vez
se de o que hablas sin decir
esperar, siempre, la timidez lastra
el paso que pendiente queda por dar
sentir asi, yo no se utilizar las palabras pero no quita que participe en los sentimientos
vibrando, delumbrando todo lo oscuro que hubiere en mis pasos anteriores
sólo te guía una estrella, tu faro
Entrar en tu blog me trasmite tranquiilidad y equilibro

Anabel dijo...

Ay, que sí, que amar es el sentido le pese al plomo o a quien no quiera verlo. Hay que rendirse ante la evidencia. Aunque solo sea para escribir un poema.

Que luego nos volvemos a poner el traje de plomo contra los rayos X.

Hasta mañana,

Anabel

Elisa Berna Martínez dijo...

Una buena conclusión Carlota. A veces nos cuesta demasiado discernir lo importante de lo supérfluo. Y más todavía cuesta describirlo como tú lo haces.

Un abrazo!

Elisa Berna Martínez dijo...

Ostras, gracias, mil gracias por destacar mi poema Imperdonable. Te lo agradezco un montón!! Besicos!!!

Oréadas dijo...

Amar hasta caer extasiados :-)pese a quién pese.
Un beso Carlota

Javier Díaz Gil dijo...

El amor tóxico, el amor veneno necesario.
Precioso y certero poema Maribel.

Un beso
Javier

J. G. dijo...

es encantadora la sencillez de la fotografía

saludos

fgiucich dijo...

Amar, a pesar de todo, una experiencia maravillosa. Abrazos.