lunes, 11 de abril de 2011
















En los labios verticales se clavan tijeras,
hay que decirlo en alto,
y no una sino dos y hasta tres o diez veces.
Cada corte es como un anillo de crecimiento imborrable
en el tronco de un árbol.
No todas las episios cicatrizan.
Tienen pesadillas y se despiertan sudorosas
sin que ningún trombocid alivie en absoluto
tanta inflamación.

8 comentarios:

Ana Márquez dijo...

Sí, y a veces el dolor mismo nos sana de otras cosas...

Perfecto como siempre, guapa :-) Un beso.

javier dijo...

cuántas barbaridades os hacen juer, y yo ignorante de lo que es un episio, acababa de tomar café y me he puesto malo viendo un video.
amos que si esto nos lo hacen a los hombers apañaos ibamo a ir...
bueno recuperando tu metáfora, que buena eres Carlota

Luisa dijo...

Qué bueno, Carlota.
Cuando creo que ya lo he leído todo, llegas y pegas un tijeretazo que me deja muda (yo no gano para episios, últimamente y los puntos internos se me infectan).

Un beso fuerte.

Oréadas dijo...

Carlota, solo imaginar la dentellada de esas tijeras... tirito jeje. Muy bueno

Anónimo dijo...

El brazo que abraza es el mismo brazo que ahoga. Amor y dolor inseparables. No sabemos nada de los arrecifes del ensueño donde se perdieron nuestros paraísos salvajes. Ahora lágrimas y arena que se traga los silencios, los latidos, entera el alma. Volveremos a sembrar desesperanza en el cerro lejano en el que jugábamos de niñas. Sospecho que luchas sin ganas, como los jugadores que apuestan sin dinero. Lechos vacíos, ojos sin mirada, labios resecos, puertas entornadas para que el viento se cuele y haga remolinos con el polvo. O la sangre, que siempre sabe a hierro, espadas en forma de latidos agudos. Insinuando primaveras. Bailar al menos, para que el exorcismo cunda. Siempre en la mente para adormecer el ahora entre flores marchitas color de pensamiento.

Mos dijo...

Demasiado dolor cuasi gratuito. Demasiadas cicatrices.
Malditas tijeras.

Un abrazo de Mos desde mi orilla.

josefina dijo...

Se de tus dolores, pero estais guapisimos, y os quiero mucho.
Un beso

Anabel dijo...

Ay, hijos...

Sí que están guapos, Josefina, sí.

Besos,

Anabel