martes, 10 de mayo de 2011

El tiempo y el cubano

"La flaca", ilustración de Amparo Phillips Mardones

Ocupa la tres una mujer de rizos caóticos y rojizos. De mirada adornada por las líneas del tiempo y sonrisa socialmente fácil. Pintalabios terroso con perfilador trazado a lo impreciso, natural. Como las manchas en la parte superior de la nariz que se extienden algo hacia los pómulos. Dicen que son hormonales, las manchas. Está en la línea de equilibrio. Dos mesas más allá de la número tres habla un joven cubano. Tiene un tono de voz cantarín y excesivamente alto para lo que se lleva por aquí. “Yo no quiero que el tiempo se me coma, es al revés, mi amor, yo voy por delante del tiempo”, dice. Habla con esa seguridad, pese a la juventud, que solo el Caribe debe de saber dar a los suyos. Está con una chica de la comarca que le aporta serenidad. Él marca el territorio y la besa en los labios repetidamente mientras mira a su alrededor desafiante.
Y justo entra por la puerta, casi podría asegurarlo aunque nunca llegó a conocerla, la que fue amante de su marido una temporada y que luego acabó por echar más leña al fuego en su eterna asignatura pendiente: todas sus mujeres le habían estafado en el amor. Eso decía él. -Dice. Piensa. Padece-. La mujer de la mesa tres no ha sentido nada. La curiosidad tan humana de no perderse detalle de su aspecto físico. Tan lejos quedan ya los días en que se imaginaba a esa mujer más joven y más atractiva que ella que le obligaba a cambiar de rumbo.Y nada. Que se gusta mucho más ella, dónde va a parar. Sobre todo porque es la única que puede llevarse a disfrutar y a sufrir sin medida. C'est la vie.

3 comentarios:

javier dijo...

somos los que nuestras pupilas nos engañan? opiacéos que emborrachan la neurona.
ser la mujer beta o el macho alfa va en determinados genes
¡ pena de conciencia clara !
un beso con sabor a cafe con leche Buen día tengas todos los de esta semana

Amando Carabias María dijo...

El tiempo como un dictador al que nunca venceremos. Siempre nos ganará la batalla definitiva, por mucho que corramos y corramos intentando superarlo.
Me ha gustado encontrarte en la red, y por aquí, con tu permiso, estaré, atento a tus textos.

Mos dijo...

¡Ay cubano,ay! El tiempo te come de todas todas.
LO de ir por delante de él es una utopía, un espejismo. Una estafa como muchas otras.
C´est la vie.

Un abrazo de Mos desde mi orilla.