lunes, 27 de junio de 2011

Intento de redención

Autora: Victoria Audouard






















Con el primer muerto desapareció el yang.
Superlativo,
el principio femenino me paraliza
en la tierra oscura donde no acierto a absorber
porque el cielo, la luz, la actividad y la penetración
quedaron ocultos. Incomprensibles a mis ojos.
Y ya lo intento.
Pero después de cada muerte olvido otra palabra.

6 comentarios:

fgiucich dijo...

Con la intención basta. Abrazos.

josefina dijo...

Como digo, "yo y mis circunstancias"
Escribes tan bien, que da gusto leerte.
Besitos

Ana Márquez dijo...

Y es que la muerte es ese extraño apéndice que le salió a la vida.

Siempre un placer leerte, amiga :-) Un abrazo.

Anabel dijo...

Iba a decirte que no olvides, pero a veces la amnesia resulta tan necesaria...

Dale al yang, al ying... y a lo que se deje.

Un beso,

Anabel

Anabel dijo...

Ah, y últimamente todo me lleva a los chakras y a los masajes...

Coincidencias causales...

Anabel

javier dijo...

A mi me ocurre lo contrario, cuando menos lo espero creo una nueva palabra. Hay días que me los paso meditando cual será el sentido de la palabra que ese día ha brotado.
Un bacio