miércoles, 8 de junio de 2011

Las ecuaciones como leer a Joyce mientras te depilan a la cera

Con este aroma de dolor que desprende mi blusa
sigo buscando lo mismo, respirar por fin el aire.
Los días se suceden y aún no he llegado a la abstracción
para entender de qué me hablaba el profe de mates
cada día a las nueve, la pizarra con letra perfecta, aburrida,
las ecuaciones como leer a Joyce mientras te depilan a la cera.
Sigo soñando sudores y exámenes de combinatoria o derivadas.
No es broma. Aprendí números de memoria. Y crucé el puente.

10 comentarios:

Anónimo dijo...

Buenas tardes, Carlota; He leído ya muchas de tus entradas y, sin duda, cuanto más recientes, mejores. Tienes un universo propio, y sin abrumarnos con lo cotidiano, utilizas dosis adecuadas de ello para que contraste con imágenes poéticas de una gran imaginación y llenas de fuerza.

Un saludo; espero tus nuevas creaciones.
F.E. León.

Mos dijo...

Nunca se me dieron bien las matemáticas. Supongo que los profesores ponían en ello menos interés que yo.
Las ecuaciones quedaron atrás...pero nunca se resuelven todas las incógnitas. Ni siquiera soñando.
Un abrazo de Mos desde mi orilla.

javier dijo...

yo que tú probaría con dry martini y chopin,
Pd1.-Hueles a número " pi"
pd2.- imagino que sabes a cereza confitada...o a marrón glasé?

josefina dijo...

La música que suena al abrir tu blog preciosa.
Y lo que dices, me recuerda cuando cantábamos las tablas de multiplicar hasta que las sabíamos de memoria, para mí eso son matemáticas.
Pero con las letras eres única.
Te quiero

Anabel dijo...

Haces poesía con la depilación a la cera y mientras te depilan... Es que te me imagino dándole vueltas a tus propias ecuaciones mientras la esteticién se empeña en dejarte monda y lironda sin piel de naranja.


Estupenda, como siempre.

Besos,

Anabel

Elisa Berna Martínez dijo...

Por un momento he vuelto a clase, y he recordado lo fatal que se me dieron siempre las matemáticas. Quizá a ti te tendieron ese puente? Un abrazo!

Luisa dijo...

Hola, Carlota.
Qué será lo que sufre una con los exámenes de fin de curso que se clava a la piel como las púas de un erizo. Y aquí estamos. Años a, y todavía si sacudo esa blusa sigue soltando el polvillo de las tizas.

Te superas cada día. Me llegas.

Un beso muy fuerte.

fgiucich dijo...

Los métodos pueden ser varios, lo importante es llegar a la meta. Abrazos.

Ana Márquez dijo...

Yo todavía tengo pesadillas en las que llego irrimisiblemente tarde a un examen de matemáticas. Te creo :-)

Perfecto todo, la expresión, la cadencia, el ritmo, todo. Besos, guapa.

Oréadas dijo...

Las mates no son mi fuerte, pero ecuaciones como las tuyas me las devoro :-)
Un besito Carlota