lunes, 3 de octubre de 2011

Por qué le hacemos eso a los claveles

"La barca de Caronte", tinta china, en el blog de JavierAzul

















Lo que saben los muertos,
palabra hueca de sol y de futuro,
es lo que sobrevuela, inalcanzable globo,
en cada despedida donde las flores huelen
a fábrica y no a primavera de besos ardientes
donde el yo se concentra en la carne.
Por qué le hacemos eso a los claveles: muerte
y revolución, qué sabran ellos de tristezas y de luchas.
Todos los besos son sellos de funcionario que rubrican
la presencia que creemos obligada. Mientras los claveles
lloran la maldita suerte que los llevará a ser un rastrojo
en una lápida cerrada a los ojos y a los corazones,
obedientes a golpe de despertador programado a diario,
hay que seguir pese a todo.
Nunca he entendido cómo nos levantamos después de los entierros.

11 comentarios:

Amando Carabias María dijo...

Pedazo poema. Aún estoy sobrecogiéndome.

javier dijo...

me quedo sin palabras para comentarte, no puedo señalar ni las formas ni las maneras ni las licencias, mo por que todo es un perfecto conjunto. Genial !
PD.: Gracias por poner uno de mis dibujos en tu blog
un beso

Mos dijo...

Yo tampoco sé por qué le hacemos eso a los claveles. Demasiadas muertes para un entierro.

Un abrazo de Mos desde mi orilla.

Oréadas dijo...

Con lo bonito que lucen en las macetas...

Besitos

Jucar dijo...

Nos levantamos porque no nos queda otra, porque no podemos permitir que una misma tumba encierre dos almas a la vez.
Pese al sentimiento de pérdida, que a veces puede llegar a asfixiarnos.

Un saludo

Luisa dijo...

Hola, Carlota.

¡Ufff! Cómo me has dejado el cuerpo.
Yo también me pregunto eso mismo. Levantarse después, con la resaca del dolor y el aroma aséptico de los claveles. Ahí es nada.

Un besazo.

Ana Márquez dijo...

También me he preguntado siempre de dónde esa costumbre de llevar flores a los muertos. Quizás, y perdón por la macabra propuesta, sea algo así como la costumbre de inundar de flores las iglesias en las bodas. Parece que el origen de ésta última costumbre es medieval. En una época de poca higiene, hasta los ricos olían a podrido tras meses y meses sin bañarse. Dicen que daban un ramo de flores a la novia para que oliera bien... A tomar el fresco el mito romántico.

Y, si el origen es el mismo, a tomar el fresco el romanticismo sepulcral de la muerte, que también lo tiene.

Un poema excelso, reina. Besos! :-)

josefina dijo...

Porque la vida esta llena de incongluencias, y la vida sigue y sigue.......
Besitos

Trini dijo...

Será por la elasticidad del espíritu, que si no...

Es un poema magnifico.

Besos

fgiucich dijo...

Muerte y revolución es la clave de este bello poema. Abrazos.

Anabel dijo...

Será porque no tenemos más remedio...

Anabel