domingo, 29 de enero de 2012

El deambular de estos días tan llenos de esquinas

"Escuchando blues", de Astrid Garrobo























Mire donde mire
los hombres que me sonríen
suben montañas y esperan de mí,
qué sé yo, el pacto de la sangre
de cuando éramos niños,
días de vino y de rosas,
qué sé yo.
Los hombres que me sonríen
suelen ser sabios, yo les miro,
admiro su sombra que ya sé difuminada.
Mis mujeres siempre tienen ojos
columpio que acarician el deambular
de estos días tan llenos de esquinas.
Columpio y manos garra
que atrapan y me sujetan,
benditas mujeres diamante,
que guardan en un cofre
todos los abrazos que suplico.

4 comentarios:

Mos dijo...

Uffff!, Carlota.

¿Tantas esquinas hay en los días?

Suelta ya los abrazos del cofre.

Un abrazo sin cofre desde la orilla de las palabras sin esquinas.
Mos.

javier dijo...

y es que qué variopinta es la esencia de la mujer. Gheisa , santa, madre y amante Se os escapa y se os viene la vida en esa espera de un verano de dulces frutos

josefina dijo...

Bueno yo te mando un fuerte abrazo.
Bonito y muy intenso el poema.
Te quiero guapa

Anabel dijo...

Quiero a esos hombres que te miran y a esas mujeres. Eres afortunada, supongo que lo sabes.

Besos,

Anabel

(Es que ya no sé cómo decirte que tu poesía es estupenda, única, original.. Lo de los ojos columpio es un puntazo. Perdona mi paupérrima crítica literaria)