miércoles, 8 de febrero de 2012

En un armario marrón

"Dreaming reader", de Cyril Roland


















Vuelven los sueños y olores de antaño.
La habitación vieja de un hombre joven
que jamás conocí. Los cómics que guardaba mi abuela
en un armario marrón que olía al yang que solo
me habló algunas noches explicando cuentos.
Camino por esa casa infancia con los pies en el aire,
el eco de la risa de la anciana que me amó,
y yo le hablo a alguien de la maleta del muerto,
de los olores y habitaciones que dejó para siempre
aquí, en las noches donde rastreo la confirmación
de lo que todavía no he hecho, de todo lo que nunca
sabré si es mi camino. La templanza me canta al oído
pero no siempre sirve aplicar cordura cuando hierven
las palabras que se dejan por descuido, tal vez
por curiosidad, en mis bolsillos.
Suelo inventarme excusas para postergar
las decisiones, como que hay senderos de destino
o que las señales marcarán el devenir. Me gusta pisar
delicadamente el suelo, conteniendo los pasos de un oso
que impaciente y desde dentro me zarandea.
Por eso he vuelto esta noche a aquella casa donde
nadie ríe ya, salvo el eco, y  a ese armario marrón
donde busco un mensaje cifrado, tu olor, el universo.

9 comentarios:

Mos dijo...

Qué buena poetisa eres, Carlota.
Qué grandes son tus versos porque a mí, en su mayoría, me transportan y me llegan.
Cuántos armarios marrones nos quedaron por abrir.

Un abrazo de Mos desde la orilla de las palabras.

javier dijo...

somos portadores de las luces y las sombras que formaron nuestras raíces, En nuestros labios palabras no pronunciadas y que debieron serlo. Calor humano que se mantiene en la frialdad de lo vacío, entre las sombras que produjeron esos cuerpos.
Y llega el momento que un día recobran vida con nuestro recuerdo

Juji dijo...

He llegado hasta aquí, como pasa en estos casos, por pura casualidad (y sobre todo, tiempo) y voy a quedarme y a enlazarte, porque me ha encantado tu Blog.
Un saludo.

Antonia Romero dijo...

Me gusta como escribes, no soy muy aficionada a la poesía en general, pero reconozco que la tuya me ha encandilado. Me quedo por aquí.

Un saludo.

TORO SALVAJE dijo...

Genial Carlota.
El final es todavía más genial.
Muy bien eh!!!

Besos.

Tesa dijo...

Estás inmensa, Carlota, es una pasada de poesía.

Siento que necesito perderme más entre tus versos, porque cuando llego me quedo boquiabierta y no deseo salir sin leerlo todo, pero mi tiempo es finito y desordenado el que dedico a mi placer.

No hay que esperar sólo las señales, hay que provocar al destino.


Un abrazo,

Oréadas dijo...

Espacios y tiempo invernando en el recuerdo.
Carlota poco tengo que añadir, decirte que me gusta leerte es repetirme, pero como dice el grande de Mos, transportas.
Un besito

COCO dijo...

Emoción absoluta cuando te escuchó. Sus ojos se tornan infancia como los tuyos al recordar. Maravilloso sentir el que tenéis y maravillosa forma de expresarlo.
Ya sabes que mis abrazos son para ti.

fgiucich dijo...

Sería como abrir el baúl de nuestros disfraces. Abrazos.