miércoles, 14 de marzo de 2012

Palabras para los afectos por si la prisa se convierte en una sombra grotesca






















Por si me olvido,
por si de repente un día el tiempo y el espacio
son solo de los otros,
por si no he podido explicar lo único importante
-que es, por otro lado, lo que siempre busco-
por si la prisa se convierte en una sombra grotesca
y un muro se levanta entre mí y lo cotidiano,
por si pasa eso
y porque me da la gana,
a ti -familia, amigos y algún hombre
que me abraza cuando río y cuando lloro-
te digo que te quiero.
Algo de pornográfico tienen las dos palabras,
que me desnudan y hacen titubear más que la piel abierta
frente a un amante nuevo. Algo tienen que ver, esas palabras,
con otras como libertad, aburrimiento, obligación y miedo.
Miedo.
Miedo quizá a no poder decirlas nunca más.
Lo no dicho parece que no existe.
Pero solo es eso. Una apariencia de no existencia.
Ausencia ficticia.
Incomprensible software el de los afectos.

6 comentarios:

Amando Carabias María dijo...

Lo no dicho parece que no existe...
Y es verdad, porque la palabra tiene el poder de hacer real las cosas, de hacerlas nuestras.
Poema nacido desde las entrañas, poema necesario.

Mos dijo...

No, presiento que nunca te olvidarías de eso, Carlota. Aunque claro, aquí queda dicho y escrito. Y ya las palabras no se las llevará el viento porque se han fijado a la pantalla y están llegando hasta nosotros.


Un abrazo de Mos desde la orilla de las palabras.

josefina dijo...

Dicho está, y por dicho recojido con el mismo, te quiero.
Un beso

Oréadas dijo...

Por si te olvidas, la memoria de tus palabras como en ámbar quedará por siempre.
Besitos Carlota.

Anabel dijo...

Cómo llega...

Besos, que no quiero que se me olviden,

Anabel

La voraz lectora dijo...

Te leí gracias a una publicación en el Facebook de Klaudia Cardenas Botero...conexiones íntimas ...lo compartí y te seguiré cercana a mis sensaciones ...me daré un paseo...)Un abrazo,Pat