miércoles, 4 de abril de 2012

Los días distintos

Ilustración de Pilar Roca























Todas las palabras se me vuelven pinchos de alambrada,
arma arrojadiza con trayectoria de búmeran,
cerilla mojada en una noche oscura y sin luna.
Vienen los días distintos
a demostrar que nada es permanente...
Pero yo no quiero explicarlo así, difuminado,
abstracto, impersonal y frío.
Los días distintos coinciden con esta lluvia,
el cielo gris y la garganta inflamada. Con sueños
de un primer amor adolescente donde perdí la oportunidad
de inventarme digna de mí misma. Sueños donde el hijo
perdido nunca sonríe, como yo, o pese a mí. Porque también
podría ser que anduviera al otro lado, y fuera creyente.
De otra vida viene la paz del ángel que me prepara el bocadillo
y el café. Eso me sostiene hoy. Y algo de própolis
porque las abejas sí saben protegerse.
No sé si voy a saber hablar contigo dos palabras,
cruzar el río que nos separa porque cada vez me quedo más tiempo
en esta orilla. La de está bien, voy a dejar que el viento me lleve
porque el control no existe.
Podría explicar también que debería llenar la nevera,
buscar el biquini, llamar a mis amigas y pasar las horas
ante un café como si nada, o encontrarme a mi madre
en el súper y ponerla al día de este orden que fabrico,
decirle que tranquila, que la vida pasa igual para todos.
Que todos los días son distintos.
Explicarlo sencillo, concreto y cotidiano.
Aunque me sienta así, difuminada, abstracta,
impersonal y fría.

8 comentarios:

lagunaseca (Josefina) dijo...

¡Jo nena!, Explicarlo sencillo, concreto y cotidiano.
Aunque me sienta así, difuminada, abstracta,
impersonal y fría.
Un besico y mejorate

javier dijo...

Hoy te voy a llamar Maribel, por que en estas palabras hay más Maribel que Carlota. Tus palabras de hoy me valen para conocer mejor a su autora. Un beso

Mos dijo...

Pues yo creo que son rachas ¿no? Aunque, la verdad, algunas duran demasiados días, incluso años. Va a ser cuestión de plantearse dónde está el problema. Ese problema del que seguro que las abejas tampoco saben protegerse.

Un abrazo de Mos desde la orilla de las palabras.

Anónimo dijo...

Tiene razón! hay más de Maribel que de Carlota y TÚ sabes que no eres como te sientes, actualmente.
Vuelve contigo! reencuéntrate porqué TÚ eres una persona especial.

Ya sabes que te quiero.

LELI

Anabel dijo...

Piérdete siempre que lo necesites, es bueno olvidar el control en algún cajón, junto al calcetín impar. A veces. Luego, retoma la vida y los días distintos como la guerrera que eres.

No nos puede faltar tu pluma siempre certera.

Un beso,

Anabel

raúl dijo...

te explicas maravillosamente bien

Sandra - juegos de Mario dijo...

Me encantó, muy muy bueno...además, una bonita ilustración...Muy buen blog, adelante!

Cirugia Plastica Cali dijo...

Muy de acuerdo con el comentario anterior, excelente publicación.