martes, 17 de julio de 2012

La lejanía de mis amantes es directamente proporcional a la abstracción de todas sus virtudes























Ya hablé una vez de las orientaciones espaciales
y de su influencia en los amantes.
El diez de espadas vertical era mi carta cubierta
por los enamorados yacentes. Había amor y dolor
en igual medida. Ahora en el corte domina la estrella.
(He de creer de nuevo).
Dije un día, también, que para morir
la vida es imprescindible. No basta con estar,
hay que ser, involucrarse hasta el tuétano.
Hoy constato que todos mis amantes están lejos.
Por eso soy capaz de quedarme con lo mejor de cada uno:
el amor, la generosidad, la nobleza, la sencillez, la rebeldía.
De esa abstracción de sus virtudes alimento mi corazón,
le doy lecciones, le digo que paciencia, que humildad, que ya será,
que, de hecho, ya fue, ya estuve, ya vi, ya sentí, ya recibí.
Y ya di.
Pero mentiría si dijera que no esperaba nada a cambio.

5 comentarios:

javier dijo...

jamás entenderé a los hombres. Mucho habla con caballos, o con cabras , pero parece que a muchos les espanta hacerlo con mujeres.

. dijo...

Me gusta.
Hay estar siempre.
Estar consciente.

Saludos
José Luis Cervera

Anabel dijo...

ES fantástico, sobre todo, el final...

Maldita Carlota, tú sí que sabes.

Besos,

Anabel

Luisa dijo...

Precioso, Carlota.
Siempre me llegas hondo.

Que pases buen verano. Disfruta de las pequeñas cosas de la vida. Sé, vive, siente, recibe… Pásalo genial.

Nos leemos en septiembre.
Un besazo.

Juanjo dijo...

La luz de la tarde...