miércoles, 1 de agosto de 2012

Este divagar de las palabras que a veces te saca de quicio

"Templanza", de Nicoletta










Afortunados somos porque estamos perdidos.
Perdida yo, en mi orgía de dudas.
Perdido tú, resistente ante la inercia, canto de sirenas.
No sobreviviremos a esta broma que es la vida
donde andamos empeñados en ponerle nombre a lo innombrable.
Me rindo ante el océano que veo en tus ojos y te quiero
pese a la lejanía que nos invade. Así son las cosas,
no hay rumbo que seguir más que el pasillo de lo incierto
como este divagar de las palabras que a veces te saca de quicio.
Y es que hoy no he comprado entrada en la platea de lo concreto.
Hoy todo es aire. Y tus ojos.
Y el roce de nuestros pechos en el penúltimo abrazo.
Todos mis huesos se adaptan al hueco de tus manos.
Siempre ha sido así. Inexplicable. Telúrico. Febril. Inacabado.

2 comentarios:

javier dijo...

solo una mujer ama así, se entrega así y desea así

javier dijo...

solo una mujer ama así, se entrega así y desea así