domingo, 5 de agosto de 2012

Se les llena la boca de sexo en...

Foto de Elia Verano
Cincuenta sombras de Grey, de E.L. James

Bueno, el título de esta entrada es solo un señuelo para atraer vuestra atención, aunque el tema va por ahí. Últimamente ha caído en mis manos el primero de la trilogía de los más vendidos y de los más influyentes en las mujeres norteamericanas y que ha supuesto un revulsivo en su vida sexual. Así nos lo venden, al menos. Menos lobos...
Es solo una novela romántica más. Pura y dura. Con todos los ingredientes de la novela romántica: la chica es virgen y no conoce la masturbación (cómo no) pero tiene unos orgasmos de la hostia solo con que le rocen un pezón. Y cae rendida en brazos de un empresario que está buenísimo y que guarda secretos inconfesables y que, cómo no, es más rico que Onassis (EPD). Ella se guardaba toda entera para conocer a su hombre, como no podía ser de otra manera. En cuanto al chico, vive atormentado pero su virgen particular le hace sentir cosas que nunca había sentido. Ella intenta salvar a su rico atormentado y él, proteger y dominar a su madona viciosilla. Lo de menos es que lo adornen con un fondo sadomasoquista. Para mí no tiene nada de pornográfico este libro y todo de novela rosa al uso. Y lo de más es que tantas mujeres -y hombres- se sientan -nos sintamos- atrapadas en esta lectura. En mi caso, lo confieso, me ha retrotraído a mis tiernos dieciséis, cuando devoraba la colección entera  de novela romántica de Corín Tellado. Los clichés son los mismos y fácilmente reconocibles. Lo que engancha no es que nos pongamos más o menos calientes con las descripciones de los encuentros sadomaso (para mí descripciones totalmente blancas y edulcoradas), sino esa identificación con los amantes protagonistas: ¿es ese el modelo que todavía soñamos? Estoy preocupada.

Zonas húmedas, de Charlotte Roche

Aprovecho también para dar mi opinión sobre otra novela que se "vende" como casi pornográfica y que, a mi entender, no deja de ser un monólogo de una adolescente de dieciocho años que, con lenguaje claro y directo, sirviéndose de la escatología (más que de lo erótico o pornográfico que para mí es inexistente a lo largo del libro) como forma de expresión de la rebeldía, está gritando lo sola que se siente. Simplemente.

4 comentarios:

javier dijo...

sexo-consumo-impreso
Carlota qué falta por descubrir en cuánto al sexo en una sociedad libre como la nuestra?
Los calvinistas ultimamente andan alborotados de manera incestuosa con sus primas admitiendo riesgos

javier dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
javier dijo...

disculpa duplique involuntariamente

Oréadas dijo...

Jeje con tanta calor, si la leó será en invierno por si hace subir la temperatura.
Besitos Carlota y buen verano :)