viernes, 28 de septiembre de 2012

Algo de locura habrá de quedarse para poder vivir en mi sano juicio

Imagen de Andrés Hernández


























"Y así, del mucho leer y poco dormir 
se le secó el cerebro, 
de manera que vino a perder el juicio".
Fragmento del Quijote

Acabado el ciclo de la piel
con el verano,
diáfano el instinto meciéndose en mi soledad,
con las paredes renovadas, como para darme impulso,
afronto el sabor de la sal en las mejillas,
cada vez más contenida -la sal-, a fuerza de conocer
los mecanismos recurrentes de lo que soy
o acaso el molde en el que mi ser se concentra.
Siempre buscando resoluciones, finales, conclusiones,
-archivos-
este ser que vive en mí, tal vez yo,
va concediendo espacio a las transiciones.
No sin dolor de tuétano. No sin muerte
a cada paso.
Cada vez soy menos la yo que me sentía.
Cada vez soy más la yo desconocida.
Suena un violín del Far-West y mis piernas
bailan solas, las manos en la espalda,
los labios silbando porque, irremediablemente,
-o afortunada-
voy perdiendo el juicio.

3 comentarios:

Mos dijo...

Todos perdemos el juicio en alguna ocasión. O nos gustaría perderlo, creo yo.

Un abrazo de Mos desde la orilla de las palabras.

administrador dijo...

Guapa, piérdelo un poquito solo.
Un beso

Anabel dijo...

Piérdelo del todo, del todo.

Saborea los nuevos colores y la belleza del otoño.

Nos vemos.

Besos,

Anabel