jueves, 11 de octubre de 2012

No puedo ser María Magdalena y sostener a la vez con furia una piedra entre las manos

Obra de Claire Streetart





















"Veo el océano desde mi ventana,
está muy aburrido,
hoy no hay ballenas
ni olas de marea".
(Fragmento de poema de La energía de los esclavos, Leonard Cohen)
Llegaba a ti, como hoy, huyendo
de lo ingrata que soy ante la vida.
En los días que eran nuestros ansiaba la pérdida
entre tus brazos, retorcerme y abandonarme
como en el sueño de esta noche que condena
la maldita mañana y los pies arrastrados
a desperdiciar instantes, abortos de sonrisas
que son bofetadas incomprensibles en los rostros
desconocidos con los que comparto espacio.
No sabía del deseo, aspiraba a elevaciones místicas.
Y ahora intuyo que todo empieza en la piel,
que todo acaba también con la carne dormida
o malherida. Esta noche mi boca ha tenido un déjà vu
y he sentido en los labios sabor a mar, a sangre,
a todo lo que ya me había perdonado y ahora resucita.

2 comentarios:

lagunaseca (Josefina) dijo...

Muy bonito, como todo lo que escribes.
Un besico

rodolfo dijo...

duelen los propios reproches, y las pérdidas y los instantes eternos ya pasados.