miércoles, 27 de marzo de 2013

Dejo mi rastro de vida presa entre los dientes

"Y dios creó a la mujer", de Rodolfo Garrido


































"Y allí en la cama humilde, ordinaria
poseí el cuerpo del amor, poseí los labios
voluptuosos y rojos de la embriaguez-
rojos de tal embriaguez, que también ahora
cuando escribo, ¡después de tantos años!,
en mi casa solitaria, me embriago nuevamente."
(Una noche, de Kavafis)

Existe.
Estoy segura.
El universo lo sabe.
Percibo cercano su aroma.
No me rendiré.
No creeré desde ya
que este aliento de loba
que me catapulta despeinada
por las calles
es un error de fábrica.
Gateo en círculos. Dejo mi rastro
de vida presa entre los dientes.
No es dolor esta última piel
que me arrancas.
Es mudanza. Transformación. Mariposa.
Libélula.
Esta agua en los ojos,
la respiración contenida,
me identifican.
Qué te crees.
Solo nos llevaremos esta caída de precipicio
dentro de un sudoroso sueño
desde la cornisa de cualquier rascacielos
con los labios cereza
de tanto
            tanto
                      y tanto
besar.

5 comentarios:

Anabel dijo...

Me gusta verte, sentirte como una perra buscando lo que te pertenece. O como una loba. O como lo que tú quieras. Tienes derecho a encontrar. Te lo mereces.

Rojo pasión con cerezas en la boca.

Anabel

DANNY ILARIO dijo...

WOOOOOW!!!!

rodolfo dijo...

elevas a poesía lo que los demás decimos sexo

Oréadas (Darilea) dijo...

Animal de amor.

jaleon dijo...

Después de tanto tiempo sin Bloguear, una alegría reecontrarte en tus palabras, optimistas ... viscerales, puro instinto ...

Si de amor se trata, un amigo me recordó recientemente esta perla. Cuando la razón desaparece, el instinto se despierta, y sobretodo, la emoción prevalece:

Dime si molesto, dijo él.
Porque si mlesto, marcho inmediatamente.
No sólo molestas, dijo ella.
Pones patas arriba mi existencia.

Bienvenido"

Eeva Kilpi

Un abrazo !!