lunes, 25 de marzo de 2013

Este dolor de cuerda rota de violín


































"Es tan misterioso el país de las lágrimas...". 
El Principito, Antoine de Saint-Exupéry

En esta isla de no pertenencia
el frío es más frío
y el calor, una suave brisa.
Permaneceré mientras provoque
exclamaciones en lo que desconoces.
Creo que es así.
Tú eres el lado bueno de lo que
no he tenido-vivido-sentido.
La sonrisa porque sí.
La vida fácil, el derecho adquirido
y jamás cuestionado porque
las cosas son como te llegan a las manos.
Tus manos de niño que salta
y de hombre que sigue creyendo en Peter Pan.
No sé por qué le doy la espalda
a la brisa y me preparo para otra tormenta de arena.
Qué más podría hacer.
Ya sé: verte y regalarte lo que soy
y tú nunca has sentido. Tus manos recogerán,
como hacen siempre, una nueva entrega.
Este dolor de cuerda rota de violín
que me acompaña no cesará.
Te querré y admiraré por tus manos
ricas en sí mismas, no por lo cool o fascinante
que me deja a merced del viento en un arcén.
Vas a hacerte un sitio en esta isla.
Aquí todo es más extremo.

3 comentarios:

rodolfo dijo...

si encuentras un niño grande asi, serás feliz

Mos dijo...

Querida Carlota, me siguen llegando tus versos. Tienen ese misterio existencial, esa cadencia anímica que te revuelve el alma y te hace presión en las sensaciones más internas.
Un abrazo de Mos desde la orilla de las palabras.

DANNY ILARIO dijo...

Gracias por estos regalos que tan generosamente lanzas al mundo.