martes, 25 de junio de 2013

Silencio

Foto de Julien Legrand (Street Photographers)
















"- Pero un día  de repente puede que empiece a llorar 
y llorar y llore tanto que nada ni nadie pueda pararme 
y que las lágrimas llenen la habitación y me falte el aire 
y que te arrastre conmigo y que nos ahoguemos los dos.
-Aprenderé a nadar, Hannah."
("La vida secreta de las palabras", de Isabel Coixet)


No salto a tu boca.
Vengo con ruido de platos
rotos.
Un día lloraré todo el mar.
En algún sueño estás
sentado en la esquina de un tejado,
entre el árbol y la luna del callejón
donde te duermes
sin mí y, sin embargo,
conmigo.
No salto a tu boca.
Mi corazón me sostiene las dudas
y los impulsos vacíos.
Esto es demasiado bueno
para llenarlo solo de espuma.
Veo casas que pasan.
Siempre son los otros
quienes construyen casas nuevas.
Yo vivo en el andén, dentro
de unos ojos que te llaman.
No salto a tu boca.
Seguro que me oyes el silencio.
Y te vuelves a mirar.

3 comentarios:

rodolfo dijo...

cuánto amor hay en esa espera, y que bellamente pintado con palabras

lina Bernal dijo...

cuanto dolor ...

lograaste trasmitirme demasiados sentimientos
mil gracias

lagunaseca (Josefina) dijo...

Preciosa poesia.
un beso